*ANEXOS*
ANEXOS
INDICE DE ANEXOS
N°1 Estatutos 1877 fundacionales de la Cuarta Compañía (Original en alemán y traducción)
N°2 Nombres y firmas autógrafas de los fundadores de la Cuarta
N°3 Nómina cronológica de los Oficiales y otros cargos a lo largo de la historia de la 4° Cía.
(Directores, Capitanes, Secretarios, Tesoreros, Tenientes, Maquinistas, Ayudantes, Pistoneros, Médicos, Abanderados, Fogoneros)
N°4 Algunas fotografías con valor históricos para las Compañías y para el Cuerpo de Bomberos
N°5 Nómina de voluntarios cuartinos desde 1877 hasta 1999
N°6 Material mayor del Cuerpo de Bomberos en el año 1937
N°7 Las caricaturas de 1853
N°8 Primer "Manual de Instrucción" de la futura especialidad de Rescate en Desnivel de la Cuarta
N°9 Existen Bomberos desde 1852 o 1853 ?
N°10 Superintendentes y Vice-Superintendentes del Cuerpo de Bomberos de Valdivia
N°11 Comandantes y Vice-Comandantes (2° Comandantes) del Cuerpo de Bomberos de Valdivia
N°12 Los primeros Secretarios y Tesoreros del Cuerpo de Bomberos de Valdivia
N°13 Nómina de antiguos oficiales de las Compañías de Valdivia
N°14 Los 15 Cuerpo de Bomberos más antiguos y las fechas de fundación de las Compañías
N°15 ¿ Qué fue del Servicio de Bomberos creado en 1852-1853 ?
N°16 Nomenclatura usada para nombrar las oficialidades en los primeros años de la Cuarta
N°17 La Bomba Flotante ("Die Schwimende Handspritze")
N°18 Los "Móviles" de la Cuarta en sus 150 años
N°19 El Estatuto y el Reglamento del Cuerpo de Bomberos de Valdivia
N°20 Cronología de las fundaciones que conformaron el C.B.V.
N°21 Los uniformes de la 4° Cía. a lo largo de su historia.
N°22 Romances y poemas referidos a la Cuarta Compañía
N°23 Textos e imágenes para charlas o presentaciones
* Heriberto Clasing Ketz ("Las Historias del Carnero")
* Carlos Anwandter Fick
* La Fundación de la Cuarta Compañía
* El Estandarte de la Concordia
* La Fundación del Cuerpo de Bomberos de Valdivia
ANEXO N° 1
PRIMEROS ESTATUTOS DE LA CUARTA COMPAÑÍA DE BOMBEROS (1877)
( Traducción del original en alemán)
(Manuscrito original de Otto Seinecke, primer Secretario [Schriftführer] de la Cuarta)
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ART. 1° FINES DE LA COMPAÑIA
La Compañía tiene como finalidad, contribuir a la extinción de incendios mediante las bombas que le pertenecen.
ART. 2º PERSONAL
La Compañía está constituida por personas que viven aquí, que solicitan voluntariamente su admisión, y de aquellos pertenecientes a la milicia, que mediante un decreto del Comandante han sido dispensados del servicio de milicianos para comprometerse a trabajar con los bomberos.
ART. 3º DIRECTORIO. OFICIALES.
Para activar el servicio, los miembros eligen los siguientes oficiales: 1 Director, 1 Capitán, 1 Tesorero y 2 Tenientes. Estos oficiales constituyen el Directorio, que tiene como obligación reunirse y deliberar sobre asuntos de la Compañía, cuando las circunstancias así lo exigen.
ART. 4º REUNION GENERAL
Anualmente, en el mes de Junio, la Compañía efectuará una Reunión General Ordinaria, con el fin de elegir su Oficialidad y para deliberar sobre otros asuntos. Puede ser citado a una reunión extraordinaria, cuando el Director lo estime necesario, o a petición de 5 miembros, quienes deben presentar la solicitud correspondiente al Secretario para su trámite. Las reuniones se realizarán con la asistencia de cualquier cantidad de miembros y sus acuerdos son obligatorios para toda la Compañía. Las reuniones son presidida por el Director o, en su ausencia por el Capitán. A las reuniones generales se citará mediante circulares.
ART. 5º ADMISION A LA COMPAÑÍA
El que desea ingresar a la Compañía, debe entregar su solicitud al Secretario para que proceda a los trámites respectivos.
ART. 6º ELECCIONES
Tienen derecho a voto únicamente los miembros activos. Los Oficiales son elegidos para un año completo en las reuniones generales. Todas las elecciones se efectúan mediante votación secreta y con mayoría absoluta de votos. Los que hayan egresado pueden ser elegidos de nuevo.
ART. 7º OBLIGACIONES GENERALES
Los miembros de la Compañía deben obedecer estrictamente las órdenes de sus jefes y están obligados de dar cumplimiento correcto a los compromisos establecidos en los estatutos.
ART. 8º DIVISIÓN
La Compañía está dividida en dos secciones, de las cuales la primera bajo el mando del Teniente 1º, estará al servicio de la bomba fluvial ( bomba a palanca montada en una lancha), y cuya dotación está constituida por los auxiliares. La bomba menor de la sección 2º estará bajo el mando del Capitán y del Teniente 2º y será atendida por los voluntarios.
ART. 9° EJERCICIOS
Para ejercicios y en caso de peligro de incendios, las dos secciones se reunirán en los lugares donde se encuentran las bombas.
ART. 10° INASISTENCIA A LOS EJERCICIOS
El que faltare a un Ejercicio, sin disculparse previamente donde el Director o el Capitán, será multado con 50 centavos en beneficio de la Caja. Los milicianos, cuando hayan faltado tres veces, pueden ser remitidos para su castigo al Comandante.
ART. 11° OBLIGACIONES DEL DIRECTOR
El Director es el Jefe de la Compañía y la representa en esa calidad ante el Directorio, como también frente a las autoridades. Debe preocuparse de cuidar y fomentar los intereses de la Compañía con el mayor esmero. Sus obligaciones consisten en presidir las reuniones generales y las de directorio, resolver y decidir en caso de empate de votos, dirigir la correspondencia de la Compañía, firmarla y dar su consentimiento en caso de gastos extraordinarios.
ART. 12° DEBERES DEL CAPITÁN
El Capitán debe preocuparse, además de las obligaciones mencionadas en los Art. 8º y 9º, que las bombas se encuentren en perfectas condiciones de servicio. A tal efecto deben solicitar, en caso de necesidad, el material necesario al Director. Además debe presentar propuestas sobre cualquier gasto extraordinario, aprobando los que son necesarios. Informará al Director sobre las condiciones en las que se encuentra la Compañía y, finalmente, cuidará del estricto cumplimiento de los Estatutos.
ART. 13° DEBERES DEL SECRETARIO
El Secretario estará a cargo del archivo y administrará los dineros que ingresen a la caja particular de la Compañía y que provienen de contribuciones voluntarias y probables multas. Sus obligaciones son: redactar informes al Directorio y refrendar las firmas del Director y del Capitán, llevar un Libro de Caja, un Libro de Estatutos y un Libro de Actas, que al mismo tiempo contiene una lista de los miembros. Además pedirá al Director el dinero necesario para el servicio, efectuando los pagos corrientes con la aprobación del Capitán y los extraordinarios con el consentimiento del Director. También citará a las reuniones.
ART. 14° OBLIGACIONES DE LOS TENIENTES
Los tenientes tienen, en esa condición, el mismo rango y deben dar buen ejemplo al personal de las bombas, en el cump8limiento de las órdenes. En ausencia del Director y del Capitán, estos son reemplazados por Teniente 1º y el Teniente 2º.
ART. 15° OBLIGACIONES DEL PERSONAL DE LAS BOMBAS
No existe ninguna distinción de rango entre el personal de las bombas y todos tienen que cumplir estrictamente las órdenes que reciben. Ningún miembro puede ausentarse en los ejercicios y en peligro de fuego, sin permiso del jefe de sección correspondiente. Los que contravengan esta disposición, serán multados con 50 centavos en beneficio de la Caja.
ART. 16° UNIFORME
El uniforme consiste en una blusa gris con cuello verde y solapa y gorra con placa de hojalata con el número 4. El Director lleva como distintivo cuatro, el Capitán tres, el Secretario y el Teniente 1º dos y el Teniente 2º una franja amarilla en la gorra y en la solapa.
ART. 17° CONTRIBUCIONES
Como contribución a la caja, cada miembro pagará mensualmente 20 centavos. Dicho dinero puede ser empleado únicamente para fines de la Compañía.
ART. 18° DIPLOMAS DE HONOR
La Compañía tiene derecho de dar Diplomas de Honor a miembros que no hayan hecho acreedores a ellos por servicios prolongados y servicios destacados. Sobre ello debe decidirse en una votación secreta.
ART. 19° MODIFICACIONES DE LOS ESTATUTOS
Los estatutos actuales pueden ser modificados únicamente mediante una resolución votada en una reunión general. Una proposición al respecto debe ser entregada con un mes de anticipación al Secretario, a fin de que la divulgue entre los miembros.
ART. 20 FIRMA DE LOS ESTATUTOS
Cada miembro manifestará su conformidad y aceptará los Estatutos mediante su firma.
Nota: La cuota mensual de 20 centavos de 1877, equivaldría actualmente al dinero necesario para costear 2 Kg. de pan, es decir, unos 4.500 a 5.000 pesos. (en Marzo de 2026)
.
ANEXO N°2
LAS FIRMAS DE LOS FUNDADORES Y DE LOS PRIMEROS CUARTINOS
Para dar cumplimiento al Art. 20 y último de los Estatutos de la fundación, en 1877, el Secretario Otto Seinicke dejó un espacio en el Protokollbuch N°1, para que los voluntarios, comenzando con la Directiva recién electa, estamparan su conformidad mediante su firma. Esto nos permitió identificar a los primeros Cuartinos. He aqui sus autógrafos:
ANEXO N°3
NOMINAS HISTORICAS DE OFICIALES Y CARGOS
En este anexo pretendemos identificar a todos aquellos cuartinos que prestaron servicios especiales a la Compañía, ya sea como oficiales elegidos por sus pares o que estuvieron a disposición cuando se ofrecieron para ello o que fueron designados.
NOMINA DE DIRECTORES ("Direktor")
Nota: Como se aprecia fácilmente, casi el 100 % de los "mitglieder" (compañeros) en las primeras décadas eran alemanes o descendientes directos de alemanes, lo que se aprecia en sus apellidos. El proceso de ingreso de "chilenos" fue lento, pero no porque hubiera algún impedimento reglamentario sino, seguramente porque los chilenos preferían ingresar a la 2° Compañía, donde se hablaba castellano. A diferencia de la 1° y 3° Cía. donde por Estatuto no permitían el ingreso de chilenos, la Cuarta estaba abierta para todos. De hecho en el grupo fundacional habían 2 chilenos, (los hermanos Molina). Un tiempo después ingresó otro. (Juán Obando).
El primer Director con apellido no alemán fue Marcelo Parra, en 1982, 105 años después de la fundación. (Estuvo menos de 1 año en el cargo)
Tesorero: Héctor Lobos Castillo.
Capitán: Joaquín Sepúlveda Bastías.
Teniente 1°: Pablo Escobar Chechi.
Teniente 2°: Loretto Rosales Villegas.
Teniente 3°: María Paz Faundez Del Río.
Ayudante: Vicente Castillo Morales.
Teniente de Máquinas: Andrés Landskron Troncoso.
1852 o 1853 Se comienza a organizar un Servicio de Bomberos dependiente del Club Alemán. El impulsor es don Carlos Anwandter Fick.
1853 Escriben su Reglamento (el grupo se distribuye en 4 Secciones según domicilios). Designan cargos y responsabilidades. Don Carlos Anwandter prefiere un cargo subalterno, como encargado de 1 de los 4 bombines., (Ya tenía 52 años) Aunque este Servicio queda integrado por alemanes, de acuerdo al espíritu democrático de don Carlos Anwandter, se deja establecido que pueden y deben integrarse chilenos.
1854 a 1857 El Servicio de Bomberos presta sus servicios en los incendios.
1858 Se crea un segundo Servicio de Bomberos, paralelo al anterior, dependiente de la rama de Gimnasia del Club Alemán. Compran una bomba más potente. (otra versión dice que este 2° Servicio se creó después de la amarga experiencia del gran incendio de 1859)
1859 Gran Incendio del Centro de Valdivia. Pese a sus esfuerzos, ambos Servicios de Bomberos se ven sobrepasados.
1860 a 1874 Ambos Servicios de Bomberos van decayendo en número y motivación de sus miembros.
1875 El Segundo Servicio de Bomberos comandado por Guillermo Wachmann se ve reforzado por los socios de un Club de Palitroque. Asumen el modelo de organización y nomenclatura de los Bomberos de Valparaíso. Se uniforman, escriben sus Estatutos y se re-fundan como Primera Compañía de Bomberos de Valdivia, pasando don Guillermo Wachmann a asumir el cargo de Capitán. A esta 1° Compañía pueden ingresar solamente alemanes. (El otro Servicio de Bomberos no participa de estas reformas). Por varias décadas la 1° Compañía contó su antigüedad y aniversarios, a partir de 1875.
1876 Se fundan la 2° Compañía para chilenos y la 3° Compañía solamente de alemanes. En conjunto con la 1° Cía., se organizan como Cuerpo de Bomberos de Valdivia.
1877 Se fundan la 4° Cía. abierta a alemanes y chilenos y al día siguiente, la 5° Compañía de Bomberos.
1877 El 1° Servicio de Bomberos (de 1852) se integra al Cuerpo como 6° Compañía "Salvadores y Guardas de Propiedad" (todos eran alemanes, pero no porque sea un requisito reglamentario)
1878 a 1886 El Cuerpo de Bomberos de Valdivia funciona normalmente con sus 6 Compañías. La 6° se concentra en prestar Servicios derivados de la ocurrencia de la Guerra del Pacífico (Rondas de Guardias o Policías)
1887 Se disuelve la 6° Compañía, heredera del primer Servicio de Bomberos de 1852-53. Algunos se integran a la 3° Cía. que pasaba por un período de refundación.
1888 a 1899 El Cuerpo funciona con sus 5 Compañías.
1900 Se fundan las nuevas 6° y 7° Compañías.
1922 Se funda la 8° Compañía.
1932 Se funda la 9° Compañía.
1984 Se funda la 10° Compañía en Niebla.
Nota 1: Una de las fuentes de información referente a que el origen de la 1° Compañía está en el 2° Servicio de Bomberos creado por Guillermo Wachmann en una fecha pendiente de establecer, que va entre 1858 a 1860, se encuentra en una publicación que la 1° Cía. hizo en "El Correo de Valdivia" en el año 1935, con motivo de la celebración de su 60°aniversario. (En esos años contaban los años de fundación a partir de 1875).
Nota 2: El juego del "Palitroque", muy parecido a los actuales "Bolos" o Bowling", era muy popular entre los colonos alemanes del Sur de Chile. Al poco tiempo de su llegada a Valdivia, había por lo menos unos 8 clubes que lo practicaban y hacían campeonatos con interesantes premios para los ganadores o bien, como actividad de beneficencia. En aleman llamaban a este juego "Kegel"
ANEXO N°21
LOS UNIFORMES DE LA 4° CÍA. A LO LARGO DE SU HISTORIA
1° UNIFORME
1877 a 1878 EL PRIMER UNIFORME FUNDACIONAL
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5° UNIFORME
- Chaqueta azul marino similar al uniforme anterior, pero con las siguientes variantes:
6° UNIFORME
Características destacadas del modelo DX:
Diseño estructural moderno, con copa redondeada y visera frontal.
Material termoplástico, resistente al calor y al impacto.
Sistema de suspensión interna, ajustable para mayor comodidad.
Compatible con equipos de respiración autónoma (ERA).
Color amarillo, aunque disponible en otros tonos según el rango o función.
* Casco modelo inglés con cresta color negro brillante (charol), con cinta dorada, ribete metálico dorado, un "4" dorado frontal y correa negra.
* Chaqueta negra, tipo parka, cuello cerrado, 1 hilera de 7 botones metálicos dorados, charreteras negras con borde dorado, y dos números "4" con orla de hojas de laurel en dorado a ambos lados del cuello. Ribete dorado en las mangas.
* Pantalón negro con ribete dorado
* Las voluntarias tienen opción de pantalón o falda negra (según el clima)
* Guantes blancos
*Zapatos negros
Romance de los bombines
En la ciudad de los ríos,
la que Valdivia se llama,
se fundaba Compañía
para apagar la llama.
Julio de mil ochocientos
setenta y siete marcaba,
cuando la Cuarta nacía
con fe y voluntad templada.
Dos Tenientes de la fila
buscan ayuda y entrada:
Otto Seinicke el de risas,
Antón el de voz callada.
A Don Carlos se dirigen,
cuya barba ya es nevada,
pidiendo un bombín de mano
para la flotante soñada.
Don Carlos los mira fijo,
con la razón afilada:
"—¿Tienen ya sus Estatutos
de todos ley aceptada?
¿Podrán entrar los chilenos
a vuestra casa sagrada?".
Que le dolía en el pecho
ver la nación separada.
Seinicke, el extrovertido,
Responde en voz acertada:
"—No solo entran, Don Carlos,
su sangre ya está mezclada;
que los hermanos Molina
son de la primera hornada".
Al viejo le brilló el alma,
de esperanza iluminada.
"—Váyanse ahora, señores,
que la suerte ya está echada;
el Sábado nos veremos
donde Walper tiene entrada.
Probar quiero su cerveza
de la rubia, y bien helada,
y les daré mi respuesta
de manera declarada".
Llegaron los dos tenientes
su nervio es cosa notable,
y Don Carlos les sonríe
con gesto muy amigable:
"—En casa de Carlos Schmidt
un regalo inolvidable,
DOS BOMBAS les he dejado
para el servicio impecable".
Seinicke saltó del suelo
con alegría indomable;
Anton bajó su sombrero,
con un nudo insuperable.
"—¡Vamos a avisar al resto!",
dijo el Otto, infatigable.
Y Antón soltó su "¡Gehts Loss!",
( ! Vamos!)
su dicho más entrañable.
Romance por la muerte de "Nito"
El cuatro es número fuerte,
cifra de temple y de unión,
cuatro hermanos de apellido
que al fuego dan corazón.
Abril, diecisiete el día,
año treinta y cuatro corre,
cuando el destino llamaba
desde la sombra y la torre.
"Rijen", Ernesto y el "Jaine",
con el "Nito" van al frente,
cuatro jinetes del agua
contra la llama rugiente.
En el veloz Autogallo
vuelan el Nito y Ernesto,
la Magirus va detrás
con el orgullo bien puesto.
Lámpara y luz de carburo,
humo que el cielo amortaja,
sacan muebles de la hoguera
mientras el miedo trabaja.
Estaba el "Nito" en su puesto,
muy firme, pitón en mano,
sin saber que desde lo alto
acechaba el fin temprano.
Bloque de cal y ladrillo,
desde lo oscuro cayó,
y al más joven de los Clasing
bajo escombros sepultó.
Se abalanzan los valientes,
Weber, Hanne y el buen Mertens,
y Juan Disselkoen, el grande,
puente entre vida y la muerte.
Lo sacaron del abismo,
casco y sienes destrozados,
con fuerza el Abanderado
lo levanta desolado.
San Juan de Dios fue el destino,
vendas y sangre en la frente,
allí el alma de Heriberto
se hizo estrella de repente.
No levantó Juan su Enseña
la de colores y al viento,
levantó un peso más noble
en aquel triste momento:
la bandera del servicio,
la del máximo favor,
la que se escribe con sangre
y se entrega por amor.
Romance del "cabeza negra"
( Nota: Lo narrado ocurre a comienzos de los 1900 . Están ingresando los primeros cuartinos chilenos. Algunos alemanes hicieron comentarios, menoscabando a quienes llamaban los "Schwarzkopf" o "Cabezas negras". Cuando ocurrió lo que el romance narra, el Director de la Compañía era el imponente, severo pero bonachón don Gustavo Scheihing Kurz, y el Capitán, el recordado don Juan Crasa Wagner)
En Valdivia se fundaba
la Cuarta con gran unión,
Anwandter dejó su huella,
fraternidad fue el bastión.
Pasaron cuarenta años,
y en reunión de Compañía,
un alemán con desdén
pronuncia su grosería.
“Que los chilenos no entienden,
que no saben convivir,
que Obando se vaya pronto,
que no debe ya seguir.”
Silencio cayó de golpe,
la sala quedó sin voz,
y el Capitán Juan Crass firme
se levantó con furor.
“Dime en qué Estatuto dice
que un chileno no es igual,
muéstrame el número escrito,
muéstralo aquí o a callar.”
El hombre quedó sin aire,
no supo qué responder,
y Crass con mirada clara
se hizo escuchar otra vez:
"¡Obando es un buen bombero,
y también buen compañero,
Obando es mi fiel amigo,
lo digo aquí y lo respeto!”
Volvió a su asiento tranquilo,
murmurando esta verdad:
“No hablen huevadas, señores,
respetemos la hermandad.”
El Director don Gustavo
de un gesto aprobó el valor,
y nunca más en la Cuarta
se oyó semejante error.
Romance para Tita Classing Ketz
En Valdivia la recuerdan, madre de fuego y de honor, Tita Classing fue madrina del carro al que dio fulgor.
Hija de Eduardo valiente, de Nito hermana mayor, su sangre llevaba siempre la llama del corazón.
En los treinta, dirigente, con voz firme y con calor, y si faltaba un chofer, ella misma iba al timón.
Casco y chaqueta ceñía, Magirus rugía al sol, y en el camino juntaba voluntarios con fervor.
Por las calles recogía voluntarios sin reposo, como gallina amorosa que arropa y cuida a sus pollos.
No hubo reglamento duro que frenara su pasión, pues más fuerte era su alma que cualquier prohibición.
Treinta y siete años lejos, vuelve del Norte al amor, en Centenario cuartino su memoria floreció.
La Cuarta nunca la olvida, ni apagará su fulgor, porque Tita fue la llama que ardió en cada corazón.
Romance de los Guardianes Cuartinos
En Valdivia la noble ciudad,
donde el río murmura su canto,
ahí se alzaban los bravos guardianes,
los cuartinos de fuego y de encanto.
Estudiantes de rostro cansado,
con sus libros aún tibios de clase,
reemplazaban la pluma y cuaderno
por un casco, pitón y coraje.
No tenían móviles, ni juegos,
ni pantallas que dieran consuelo,
solo largas las guardias de noche
con el hambre rondando en silencio.
Recordaban pasadas vivencias,
entre risas y voces de antaño,
con el humo ahogaban carencias
las hacían relato y regalo.
Max Álvarez ameno contaba
del fuego en la Casa de Huérfanas,
donde entre cenizas y escombros
hallaron barricas soñadas.
Porotos verdes, sabroso manjar,
con queso chamuscado y pan,
fue banquete de héroes hambrientos
que el destino les quiso entregar.
En la fábrica Schwenke, las llamas
rodeaban bandejas de gloria,
cecinas, quesillos, manjares,
tentaban con fuerza esta historia.
"Nada, nada toquemos muchachos,
respetemos trabajo y el pan,
y volvieron al cuartel humilde
con tecito y "perrito" vulgar.
Reía Püschel Guillemo contando
del almacén en Cochrane ardido,
donde hallaron los huevos cocidos
por el fuego y el agua vencidos.
“¡Qué manjar celestial!”, exclamaron,
y la fría soledad se calmó,
porque ahora el incendio les daba
un festín que a su hambre domó.
Heriberto Fernández recuerda
Miraflores un galpón ardiendo,
pidiendo agua con ansia no veía,
la gallina le picaba el cuerpo.
Chamuscada buscaba refugio.
Con humor de estudiante fiel,
gritó: “¡Chicos, cazuela tenemos!”
y un gran “¡Siii!” resonó como miel.
Con la urgencia del hambre y la muela
Torció el cuello del ave valiente,
que quemada partió agradecida
de cambiar su dolor por cazuela.
Así eran guardianes cuartinos,
hambrientos, valientes, joviales,
que entre humo, cenizas y risas
tejían memorias inmortales.
Romance de fuego y de hambre,
de estudiantes que fueron soldados,
de noches sin pan ni consuelo,
pero siempre con alma y legado.Romance del Pitón de Plata
( Adaptación de un texto escrito por Rodolfo Knopke Beroiza, ex- cuartino y abogado). En homenaje y recuerdo del Capitán Alberto " Tito" Scheihing Maettig, quien por su valentía mereció llevar el Pitón de Plata ")
Viste al viejo fatigado,
de cuerpo enfermo y vencido,
pero aquel hombre fue roble
antes de ser consumido.
Cuando las brasas quemaban
y el fuego era un alarido,
se metió Tito en las llamas
porque un niño se ha perdido.
Lloraba una madre sola,
su llanto era un gran gemido,
la casona de madera
era un infierno encendido.
Pese a la lluvia constante,
el fuego seguía vivo,
abrazando los costados
de aquel hogar ya perdido.
Tito no busca razones,
se lanza por el instinto;
mojando el traje de cuero
y honor de acero fundido.
Con una toalla tiznada
y el barbiquejo ceñido,
el número cuatro brilla
en su casco endurecido.
Como gato por escala
al segundo piso ha ido,
donde las llamas escupen
su veneno enrojecido.
No había reservas de aire,
ni trajes de fuerte tejido;
lo cubre solo el coraje
y el valor de haber nacido.
Dos pitones lo flanquean
en un abrazo de auxilio,
mientras se pierde en el humo
como espectro en el abismo.
Cuentan que allá, en las entrañas,
al Diablo le dio un aviso,
le arrebató de las manos
a aquel ángel desvalido.
Peleando a puño a la Muerte,
del tobillo fue aprehendido,
pero una patada fiera
le abrió a este héroe el camino.
Un ángel guió sus pasos
por el humo enrarecido,
y emergió de entre las llamas
como quien cruza un visillo.
Arrojó el bulto entre mantas,
hacia un brazo conocido,
y al no encontrar la escalera
de un brazo está suspendido.
Se dejó caer al suelo,
su deber ya consumado,
Un "Pitón de Plata" lleva
en la manga y bien ganado.
Dicen que tiene su cielo
por aquel acto bendito,
y que el Diablo ahora tiembla
cuando escucha el nombre " Tito".
Ya no veas al anciano
de paso lento y marchito,
mira al hombre que en el fuego
se volvió leyenda y mito.
Septiembre abrió sus ventanas, Valdivia miró hacia el río, venía desde Alemania un sueño largo y tardío.
La barcaza se acercaba, con su tesoro escondido, la Magirus reluciente, bajo una lona perdido.
Por nuestras calles barrosas, bajo un cielo lloviznoso, dos bueyes la conducían, con paso firme y ganoso.
Anfión Muñoz la esperaba, pequeño Cuartel sencillo, y la ciudad se vestía de júbilo compartido.
Venían dos en camino, de Alemania a su destino, mas la suerte dio a la Cuarta ser la primera en vivirlo.
Conrado Zülch quién la entrega, al mando que corresponde
Federico la recibe feliz y da su conforme.
Champán alzó la jornada, la esperanza se cumplía, y en la plaza y costanera su poder se conocía.
Magirus quedó reinando, con motor propio encendido, y los Cuartinos brindando que la misión se ha cumplido.
Llegó por fin la Magirus (versión con humor)
Septiembre llegó lluvioso, con barro hasta los tobillos, y en Valdivia se esperaba la bomba con mucho brillo.
Venía en barco la joya, desde Alemania al destino, y los bomberos soñaban con motor propio y sonido.
La barcaza la descargan, “¡Cuidado, que pesa un kilo!”, dos bueyes dan el esfuerzo, resoplando en el camino.
Por Arauco van tirando, y la gente a murmurar “¡Cuando esta llegue al incendio no habrá nada que apagar!”.
La Cuarta tuvo fortuna, y la Primera, a esperar, “¡Que en Septiembre está la nuestra, la suya pa' Navidad!”.
Conrado Zülch la presenta, con champán y con estilo, Federico Bräuning dice: “¡Ahora sí que me animo!”.
La Magirus se lucía, con sirena y con rugido, ¡ A la plaza y costanera a mojar a los vecinos.!
Así nació la leyenda, con humor y regocijo, día de gloria en Valdivia, y de orgullo compartido.
Nos "cosecharon" a piedrazos
Cuento corto basado en hechos reales
( El " chumilla Ziegele" que se menciona, es Fernando Ziegele, recordado basketbolista y seleccionado Valdiviano )
1962 Después del "shock" inicial provocado por el terremoto del 60, la costanera se convirtió en un gran acopio de piedra laja, que los camiones acarreaban desde la cantera de Collico, para la reconstrucción de la nueva costanera, que tuvieron que rehacerla completa, desde la Aduana en el Centro, hasta Anfion Muñoz. Todavía existía el " Conventillo Hanne", donde está el actual Terminal de Buses" con casitas apiñadas desordenadamente y habitantes de menos recursos. Ese acopio de piedra laja fue el paraíso de nuestros imaginativos juegos infantiles. Esa piedra aplanada era ideal para hacer " patitos" rebotando " sobre el río, especialmente cuanto estaban sus aguas en calma. Con las piedras más grandes hacíamos murallas y " castillos" donde nos refugiábamos de supuestos " enemigos". Cada cuadra tenía su " pandilla" y si alguna de ellas " invadía" el " territorio" de la otra, estaban al alcance de la mano abundantes " provisiones" para agarrarse a piedrazos incluso con hondas. Nuestra " pandilla" abarcaba más o menos entre Anfión Muñoz, Plazuela Acharan y Pedro de Valdivia y seríamos unos 6 ó 7 niños de entre 9 a 12 años. Los del " conventillo" tenían una poderosa " pandilla" de unos 14 chicos que, aunque eran de " a pata pelá", tenían mejores ondas. Una tarde estábamos en uno de nuestros " fuertes" chacoteando y fumando a escondidas, los cigarros que el " chumilla Ziegele" le robaba a su papá, cuando aparecen en la esquina de Anfión Muñoz, algunos de los otros " buenos pa' la piedra". Viendo que no eran más de 5 ó 6 nos sentimos invencibles, y al grito de "! Al ataquee!" nos lanzamos hacia ellos para " corretearlos" de nuestros límites. Pero en ese momento, inesperadamente aparece el majestuoso carro bomba "Magirus" , lleno de bomberos de la Cuarta y se estaciona atravesado con la popa casi en el río, seguramente para cargar agua. Quedamos de boca abierta, porque ya no podíamos lanzar ninguna piedra, no sea le demos al carro y se nos venga encima el Capitán Tito Scheihing con toda su manada. Mientras tanto a la pandilla del " conventillo" le llegaron refuerzos y, escondidos detrás de la Magirus, como un gran escudo, nos "cosecharon" a piedrazos. Tuvimos que salir arrancando humillados. Esa vez, la Cuarta con su Magirus, y sus "gringos pobres" protegieron a los más "pobres".😁
Como hermanos mellizos fueron Cuarta y Quinta al nacer, de la misma matriz brotaron, con destino de deber. Servicio igual los unía, proteger la población, métodos distintos guiaban su camino y su misión.
Romance del uniforme primero No fue el cuero ni la bota, ni el casco de gran fulgor, sino camisa sencilla la que vistió su valor. Azul la blusa modesta, verde escarabajo al sol, y una gorra gris humilde con su franja de ilusión. Los llamaron “gringos pobres”, los mirones con rumor, mas detrás de aquella risa latía un noble fervor. Que el uniforme no mide ni coraje ni pasión, pues la Cuarta se fundaba en servicio y en amor. Sacrificio fue su enseña, la entrega su corazón, y en Valdivia resonaba su deber como canción. Así nació la memoria que aún la historia guardó: más allá de la apariencia, el espíritu triunfó.
Romance del uniforme primero No fue el cuero ni la bota, ni el casco de gran fulgor, sino camisa sencilla la que vistió su valor. Azul la blusa modesta, verde escarabajo al sol, y una gorra gris humilde con su franja de ilusión. Los llamaron “gringos pobres”, los mirones con rumor, mas detrás de aquella risa latía un noble fervor. Que el uniforme no mide ni coraje ni pasión, pues la Cuarta se fundaba en servicio y en amor. Sacrificio fue su enseña, la entrega su corazón, y en Valdivia resonaba su deber como canción. Así nació la memoria que aún la historia guardó: más allá de la apariencia, el espíritu triunfó.
Elegía al Capitán Tonelero
En la ciudad de Valdivia,
donde el río es voluntad,
vivía don OTTO SETZ,
hombre de gran probidad.
Maestro de los toneles,
de oficio y de dignidad,
fundador fue de la Cuarta,
con valor y lealtad.
Mas el destino, que es ciego,
su taller vino a rondar,
un dieciocho de enero
la tragedia fue fatal.
Bajo el hierro de su fragua,
donde solía trabajar,
el Capitán de los fuegos
su vida vio terminar.
Aquel lunes de verano,
y cuando daban las cuatro,
se detuvo la ciudad
para seguir su retrato.
Del diario "La Libertad"
quedó el relato grabado:
un gentío de mil voces
con el pecho acongojado.
Los chilenos y alemanes,
hermanos en el dolor,
seguían al carro fúnebre
del valiente fundador.
Eran brazos de bomberos,
camaradas del honor,
quienes tiraban del coche
con respeto y con amor.
Cornetas de la Segunda
no dejaba de tocar,
marchas de fúnebre acento
que invitaban a llorar.
Y los otros Capitanes,
con paso firme y ritual,
cargaron sobre sus hombros
al amigo hacia el umbral.
En cementerio teutón,
mansión de la eternidad,
un coro de voces graves
cantó a la Divinidad.
Mientras el sepulturero,
en su triste soledad,
cubría de tierra fría
tanta generosidad.
cuatro huérfanos quedaron,
una viuda en soledad,
y un pueblo entero recuerda
su ejemplo y su integridad.
¡Que descanse el tonelero,
guía de la vecindad,
primer Capitán Cuartino,
gloria de nuestra ciudad!
Romance del Incendio de Pabst
Corría el año dos mil,
Julio ardía en su fulgor,
después del aniversario
la Cuarta enfrentó su Honor.
En Valdivia se encendía la casona de los Pabst, Julio ardía en su memoria, el humo cubría el lugar.
Media cuadra del cuartel, la Cuarta salió a luchar, B4, R4, mandan fuego y humo a enfrentar.
Por Anfión Muñoz treparon balcones y techos ya, respirando sin equipos solo coraje y verdad.
Fernando Cortés, Capitán Alberto Leal al compás, Javier Solís y Cayul, Mancilla firme al andar.
Abdón Pino, Andrés Pantoja, y Juan Cayul en su afán, y Ricardo el enfermero, que esta historia va a contar.
El Comandante me ordena: “Seguridad tú tendrás, atiende a los lesionados, vigila el riesgo mortal.”
Ocho cuerpos recostados en la zona de evacuar, crisis de humo y de pánico, gritos al aire a quebrar.
César Grob me llegó herido, la palma abierta al sangrar, tendones cortados tenía, cirujano hay que buscar.
Mas volvió en quince minutos, su mano se veía mal, seguía en la faena dura, su espíritu sin igual.
“¡César Grob, yo qué te dije?, vete pronto al hospital ! Si ese tendón se recoge, tu mano no servirá.”
Con disciplina responde: “Mi Oficial, voy yendo ya.” Y partió hacia la ambulancia, dejando ejemplo inmortal.
Tres horas duró la lucha, la casona es de carbón, pero quedó en la memoria la hermandad y la pasión.
Que el fuego enseña a los hombres más que técnica y razón: enseña el valor de hermano, su entrega y su corazón.
Romance de las Primeras Voluntarias Cuartinas
Corría el dos mil, la Cuarta pensaba, si abría las puertas o si las cerraba. La voz dividida, la duda encendida, la casa esperaba vivir nueva vida.
Decían entonces: “no hay comodidades, faltan espacios, sobran dificultades”. Mas la historia empuja, se abrirán ventanas, y el río susurra: “vendrán las hermanas”.
Primera fue Ana, firme y valerosa, con casco brillante, mirada orgullosa. Y llega Lorena, María Belén, sus pasos de fuego marcaron también.
Fabiola la sigue, Carolina avanzó, y el humo del tiempo su nombre grabó. Y 10 ya son hoy, estrellas que arden, renuevan la Cuarta, ángeles nos guardan
Que nunca se vayan de esta noble casa, que el río les cante, el pueblo las abraza. Pues donde hubo dudas, hoy hay claridad: la llama es más fuerte con su voluntad.
“Verónica Yobanolo, la precursora valiente, ella abrió senda de fuego con paso resplandeciente
no olvidamos su sonrisa
y su valor sorprendente"
(escrita en Marzo de 2026)
Romance del "Carro-Manguera" o "Schlauchwagen"
En la calle Anfión Muñoz,
en bodega de un vecino,
don Federico prestaba
techo al bombero genuino.
Allí guardaba la Cuarta
su tesoro más cansino:
un Gallo de dos ruerdas,
un bicho con mal destino.
Cien metros de lona enrolla,
un peso de mil demonios,
llevarlo por las pendientes
era muy mal matrimonio.
Entre el barro, por los hoyos,
bajo el cielo valdiviano,
el Gallo no caminaba...
¡habia que tirarlo a mano!
Sudaban los voluntarios,
resoplando como bueyes,
llegaban a los incendios
mojados como jureles.
"¡Este Gallo es muy porfiado!",
jadeaba un bombero exhausto,
mientras tiraba del eje
con un esfuerzo nefasto.
Pero don Francisco Wilhelm,
mecánico de gran seso,
dijo: "Se acabó el martirio,
voy a quitarles el peso".
Miró al Gallo fijamente,
con mirada de inventor,
y le agregó una patita
para hacerlo un triunfador.
Una tercera ruedita
le instaló con gran pericia,
y el Gallo, ya no es un lastre,
¡se movía! !que delicia!
Le chantó caja de cuero,
herramientas y demás,
y aquel bicho con tres patas
no volvió a mirar pa' atrás.
"¿Cómo le ponemos, Pancho?
¿Gallo Veloz? ¿Gran Pájaro?"
"¡Nada de eso!", dijo el jefe,
"¡Pónganle un nombre con rango!"
Y entre el humo y el ingenio,
con mucho acento local,
lo bautizaron con pompa:
¡Schlauchwagen se va a llamar!
Al siguiente campanazo,
el carro salió volando,
mientras que otras Compañías
miraban... ¡casi llorando!
Se quedaron boca abierta,
con la envidia en el semblante:
"¿Cómo no se nos ocurrió
ponerle rueda delante?"
Hoy el Schlauchwagen descansa,
gloria del ingenio cuarto,
¡Carro-Manguera a la calle...!
¡Si al ingenio!, !No al infarto!
Romance del Nacimiento de las Compañías
En Valdivia ardió la llama, ochocientos cinco y nueve, las casas caían al río, "¡Al combate.! Quien se atreve?"
"Gringos" de Anwandter luchan, brazos de pueblo valiente, el fuego pedía más manos, más fuerza, más agua urgente.
Del Club Alemán surgieron, gimnastas de noble empeño, y alzaron otro servicio, con bombín de cobre y sueño.
Dicen que el cincuenta y ocho, o que el sesenta empezó, pero este incendio fue el grito que la historia despertó.
Vinieron años de calma, se apagó chispa primera, hasta que en setenta y cinco renace la primavera.
Guillermo Wachmann al frente, fundó la Germania viva, con uniformes vistosos y esperanza colectiva.
Y van nacieron las otras, segunda, tercera y más, y hasta una sexta alemana que el tiempo borró al pasar.
Así el fuego dio memoria, y la desgracia dio unión, Valdivia forjó su historia con bomberos y pasión.
Romance para un incendio triste
En Valdivia ardía la casa, dos pisos al fuego entregan, por la ventana del alto las llamas furiosas suenan.
Un anciano pide auxilio, su voz se quiebra en la niebla, los vecinos traen escala, pero esta corta se queda.
Carabinero vecino con su camioneta llega, sobre ella pone la escala, la esperanza se renueva.
Mas el viejo vacilaba, el humo su fuerza quiebra, y cayendo hacia la sombra desaparece en la hoguera.
Los bomberos trabajamos con la pena que nos pesa, sabemos que dentro espera un cuerpo entre las tinieblas.
Ya pasada una hora larga
el fuego está sosegado, se murmura en voz callada: “Un cadáver se ha encontrado”.
El Teniente se detiene, la decisión le atormenta, yo me acerco y le susurro: “Amigo, él a mi me espera”.
Con canastillo y frazada entro a tientas por la niebla, mis pies tropiezan con hombros, un cuerpo tendido encuentran.
Lo cubrimos con respeto, lo bajamos por la senda, por el boquete del muro la escala se inclina a tierra.
Ya en el patio lo recibe el furgón puertas abiertas, lo acostamos con cuidado, que la frazada lo envuelva.
Antes de cerrar la puerta cubro su rostro diciendo: “Perdón, viejito querido, no pude llegar a tiempo”.
Sudor oculta las lágrimas, pero el corazón las siente, romance de fuego y humo, de dolor, respeto y muerte.
Romance para Don Carlos Anwandter
En Luckenwalde nacía, Abril primero del año, de mil ochocientos uno, con destino ya marcado.
Farmacéutico de ciencia, demócrata apasionado, soñó con países libres, sin coronas ni reinados.
Mas la Prusia endurecida le cerró puertas y pasos, y junto a su esposa Emilia partió con hijos en barco.
Desde Hamburgo se embarcaron, rumbo al suelo Valdiviano, en el gran velero “Hermann” por más de cien días largos.
En Corral fue el desembarco, vió un Valdivia desolado, pero llegando a Isla Teja levantó hogar y sembrado.
Su farmacia fue primera, la cerveza su legado, y en cada copa sencilla el porvenir germinando.
Fundó Colegio y Socorro, Club de canto y Cementerio, y en las llamas de Valdivia fundó el Cuerpo de Bomberos.
La Cuarta lleva su nombre, por su ejemplo solidario, y resuena en la memoria su voz firme y su trabajo.
Y así murió en la Isla Teja, bajo encinas reposando, por ochenta y ocho años, fue la historia iluminando.
ANEXO N° 23
Textos e imágenes para charlas o presentaciones
Para un día 18 de Abril (Conmemoración del dia del mártir Heriberto Clasing Ketz)
18 DE ABRIL - ANIVERSARIO HERIBERTO CLASING KETZ
LAS HISTORIAS DE “EL CARNERO”
(Texto y gráficas: R. Scheihing)
Lo que voy a contar se podría llamar “Historias de El Carnero”, porque las contaba “El Carnero”. ¿Quién era “El Carnero”?
Tuve la oportunidad de conocerlo y escuchar embelesado sus historias.
El “Carnero” era un hombre gringo, ya bastante mayor, llegando a los 80 años, que, más que contar historias inventadas, era impresionante escucharlo, porque quienes lo conocían más, sabían que, en cada una de sus palabras, entregaban un recuerdo. Algo que él había vivido o del que había sido testigo.
Contaba que su padre tenía vapores y que transportaba gente y carga por el Calle-Calle, rio arriba y llegaban hasta Pishuinco y Calle-Calle, a veces hasta Antilhue. Eran los tiempos de comienzos de los 1900, cuando no había todavía caminos. Decía el “Carnero” que su mamá era la Emilia Peters, que eran familia “con alma de hoteleros”, porque les gustaba reunir a sus amigos, y hacer inolvidables paseos y días de campo, donde no faltaba la buena comida, el buen trago y la música.
Su papá Emilio, era menos sociable y solo hablaba con los más cercanos y siempre en alemán. Solo cuando se enojaba, usaba el castellano para echar unos inolvidables garabatos que eran como para apuntarlos.
Tenían ellos, Emilia y Emilio, los papás de el “Carnero” me refiero, un grupo de familias amigas con los cuales hacían estos paseos y todos aportaban lo que tenían.
Me parece que escuchara todavía al “Carnero”, cómo lo contaba, con sus palabras:
Decía el “Carnero”:
“Iban, por ejemplo los Pabst, que ponían la carne, porque tenían la famosa “Carnicería Pabst”, iba el viejo Pabst, con su Sra. Los Pabst mellizos, que eran unos cabritos no más. También las hijas, que eran compañeras de escuela con mis hermanas. Iba la familia de los Berkhoff y otras familias. En fin, harta gente se juntaba.
También alguna familia de “Chilenos”. Me acuerdo que iba el Notario Ríos, cuando ya estaba viejo, que apenas daba tranco. Pero tenía su mujer, que era mucho más joven que él, y que era, como decían entonces “una gringa importada”.
Me acuerdo de que iba otra familia gringa que tenían 5 hijos de mi edad entonces, más bien dicho, 4 hijos y 1 hija. Todos entre unos 9 a 13 años. Esos eran todos parecidos de cara y cuerpo, que eran todos flaquitos y bastante inquietos. Los papas eran don Lalo y la Sra. Cecilia. Ellos tenían panadería, y llevaban en pan de estos paseos.
Mis padres, Emilio y Emilia, aparte de poner el vapor, ponían la chicha y cuando se llegaba al campo de ellos, que se llamaba “Macó y que estaba frente a Huellelhue, allí hacían el asado al palo.
Yo era un chico de unos 12 años y en esos paseos todo el día era de jugar y comer. Como yo era bastante más “Maceteado” y pesado que esos flaquitos, jugábamos un juego, que yo cargaba contra ellos a la carrera y ellos arrancaban. Claro que si alcanzaba a alguno, seguro que rodaban por el suelo.
A veces se me venían encima todos y querían derribarme. Pero nunca lo lograban.
A veces “ se picaban” y se armaba una pelea, pero el papá de ellos, don Lalo, que vigilaba de lejos, y que siempre llevaba una trompeta, porque le gustaba la música y sabía tocarla, pegaba un solo trompetazo, y se acababan las ganas de pelear. Don Lalo aparte de buen mecánico era uno de los músicos de la Banda "Concordia" de los bomberos de la Cuarta.
Esta es una foto real de don Lalo cuando ya estaba más avanzado en edad.
Desde esos juegos y además, porque yo tenía cabeza grande, pelo muy rubio y crespo y mis ojos claros, que esos “Infelices” gritaban “!Viene El Carnero, Viene el Carnero!” Y quedé con el apodo de “El Carnero”.
A todos esos chicos tampoco los llamaban por su nombre: Uno era el “Rijen”, el otro el “Erni”, al otro le decian “Jaine” no Jaime, “Jaine” con “n” y el que se veía menor, pero más vivaracho de mente lo llamaban “Nito”.
Esos chicos, de repente hacían un juego medio extraño...se ponían cualquier cosa en la cabeza y corrían y mientras unos gritaban “ Auuu” “Auuu”, otro iba “Tan,Tan, Tan, Tan”
Después lo entendí. Su papá, don Lalo, era don Eduardo Clasing, 1°Maquinista y después Capitán de la Cuarta Compañía de Bomberos.
Y dónde estaba el Cuartel? y de dónde sonaba la Sirena de alarma.? DESDE SU CASA. La casa de los Clasing, que estaba aquí en Anfión Muñoz. Esos chicos nacieron y crecieron “bomberos”. Convivían todos los días con los gringos pobres de la Cuarta. La casa era el Cuartel. De chiquitos se subían a los carros y aprendían sus secretos.
Y terminaba su narración “El Carnero” diciendo:
“Esa fue la niñez feliz que tuvieron, con su imaginación encendida con los bomberos y los paseos con nosotros en el vapor de mi papá.”
Pero los años pasan rápido. Los hermanos del “Nito”, que se llamaba Heriberto Clasing, siguen caminos distintos, relacionados con la mecánica, pero Heriberto, demuestra una gran capacidad de estudio y aprendizaje. En esos años, muchos entraban al mundo del trabajo con solo la 6° Preparatoria, que es el 6° Básico de ahora. De hecho, por ejemplo, tener 6° Preparatoria era el requisito para ser Policía o Carabinero. Los que continuaban estudiando llegaban a 4° Humanidades, que ahora corresponde a 2° Medio. ( No había 3° y 4° Medio)
Es así que los padres de Heriberto lo mandan en 1928, a la Escuela de Odontología de la Universidad de Chile, en Santiago. Tenía 2° Medio y 16 años de edad. Sus hermanos Ricardo el “Rijen”, Ernesto en “Erni”, Enrique, el “Jaine” y, se podría decir, también su hermana Irene, la “Tita” ,vivieron en su casa lo que hoy llamaríamos el ser “Cadetes”.
En ese tiempo las carreras profesionales eran más cortas. La Carrera de Dentista duraba solo 3 años, por lo que en Septiembre de año 1931, regresa el “Nito”de Santiago, con su flamante título de Cirujano Dentista y a semanas de cumplir los 19 años de edad.
Se integra de inmediato a la Compañía, el 4 de Septiembre de 1931, como Voluntario y Chofer y se destaca en su desempeño con asistencia de 100%, como se comprueba en los registros.
Hagamos ahora un poco de cronología de los hitos más importantes para el Cuerpo y la Compañía, a partir de 1928, para ilustrar en qué contexto se dieron los hechos que hoy recordamos:
En 1928 el Comandanre es don Eduardo Clasing, padre de Heriberto. Ese año estaba informando al Director don Conrado Zülch que se autorizó la venta de la Bomba a Vapor “Carlos Anwandter”, para ayudar a pagar la Magirus que viene en camino. ( En ese tiempo todavía no se la nombraba como “la Magirus”, sino como la “Autobomba”).
Complicaciones de la Diabetes que afectaba a don Eduardo obligan a los médicos a amputarle las piernas.
En 1929 don Eduardo Clasing es Inspector de Materiales del Cuerpo. Se construye una moto para desplazarse y es admirable su habilidad a pesar de estar amputado, para subirse a inspeccionar los carros. Su hija “Tita” lo lleva a los incendios.
En 1931 la Compañía tiene 3 choferes más 2 suplentes. Uno de los choferes es el Heine (Enrique) Clasing de 17 años y se integra como decíamos, Heriberto de 19 años.
El 28 de Febrero don Eduardo Clasing recibe el Premio por 30 años de Servicio.
El 1° de Marzo no se autorizó un paseo de la Cuarta, porque la 1° Cïa. está de Aniversario y “no se pueden ausentar al mismo tiempo “las 2 Compañías de Agua más importantes del Cuerpo”.
En 1932, don Eduardo Clasing sigue siendo el Inspector de Materiales. Se le tiene un enorme respeto y aunque ya no es Comandante, todos los tratan como el “Comandante Clasing” . La Compañía le solicita al “Comandante Clasing” se compre un “Acumulador” para la Magirus porque “hacerla partir a manivela implica un esfuerzo sobrehumano” (“Acumuladores” le llamaban a las antiguas “baterías”).
En Septiembre de este año 1932 ingresan oficialmente como voluntarios y choferes el “ Erni” Clasing de 17 años y el “Rijen” Clasing de 21 años, (Ernesto y Ricardo). O sea los 4 hermanos estaban dentro.
En 1933, el 22 de Diciembre son elegidos como Teniente 1° de Máquinas, Heriberto Clasing Ketz y como Teniente 1° Alfredo Scheihing Schneider. Los nombro juntos porque en 4 meses más, morirán ambos, con una semana de diferencia.
Y llegamos así al fatídico año 1934.
El 14 de Enero recibió su premio de 5 años el “Heine” Clasing de 20 años. El fue bombero desde los 15 años. Se celebró con un paseo a Angachilla.
Cuando suceden los trágicos hechos del 18 de Abril, las autoridades de bomberos eran: Superintendente; don Enrique Hevia Labbé y Comandante don Enrique Werkmeister. Son los mismos que estarán en 13 años más ( en 1947) en la colocación de la Primera Piedra de este Cuartel). El Director de la Compañía era don Conrado Zülch y el Capitán don Carlos 2° Haussmann.
Los últimos servicios que prestó Nito antes de fallecer fueron
2 deAbril de 1934 Incendio en Yerbas Buenas a las 02 hrs.
2 de Abril de 1934 Incendio en Simpson a las 14 hrs.
4 de Abril de 1934 Incendio a las 8 1/2 hrs.
4 de Abril de 1934 Ejercicio a las 21 hrs.
7 de Abril de 1934 Amago en C.Henriquez a las 01 1/2 hrs.
El día de la tragedia, fué el Martes 17 de Abril. (A pesar que la emegencia fué el 17, el fallecimiento de Heriberto se fecha el 18, dado que se produjo después de la medianoche).
Ese día fue muy movido, y se tuvo que prestar asistencia a 3 llamados:
A las 08:00 Hrs. Se acudió a un amago de incendio en Carlos Anwandter
A las 18:15 Hrs. Se acudió a un Incendio en Camilo Henríquez
A LAS 23:05 HRS. INCENDIO EN CHACABUCO N° 436 Y N° 442, casa habitación de don Isaías Herrera y de los hermanos Pedro y Jacobo Klermann.
El incendio comenzó en la cocina del Sr. Herrera por una inflamación de la chimenea que se expandió a la casa de madera. A pesar que se demoraron en dar el aviso, las Compañías llegaron rápidamente y, aparte que sacaron afuera y salvaron todo el mobiliario de la casa, en pocos minutos lograron sofocar las llamas.
Ya todo mas tranquilo, cerca de la medianoche, estaban en la fase de apagar pequeños focos y brasas, cuando Heriberto, le pidió el pitón a un compañero, para darse un pequeño gusto propio de un verdadero bombero, y ayudar a apagar lo que quedaba.
En estas circunstancias es que cae gravemente herido cuando desde lo alto de la chimenea se desprende un pesado bloque de ladrillo y cemento, que le da de lleno en la cabeza.
Antes de narrar lo que sucedió inmediatamente después de este accidente, consideremos el impacto que significó para su familia.
Es inimaginable el dolor que esta muerte provocó en sus padres y hermanos. Una herida que día a día, cuando parecía comenzar a sanar, se abría, cada vez que la sirena que estremecía su casa, porque estaba allí mismo, llamaba al servicio.
Don Eduardo y sus hijos, el “Richen” y el “Erni” apretando el corazón y los labios, siguieron saliendo cada vez y por varios años más.
Pero al “Jaine” lo superó la pena. Entró en una depresión y ya no tenía fuerzas para salir a los llamados.
Si se puede hablar de hermanos preferidos, el "Nito" lo era. Como se suele decir, Heriberto era su "yunta"
Sus compañeros cuartinos, para subirle el ánimo, en una ocasión lo invitaron a comer al “Club Alemán Union”, “para compartir y conversar”.
Le dieron el cargo que tenía Heriberto, Tte., 1° de Máquinas, para que continuara lo que su hermano no pudo hacer. Pero no pudieron hacer más. “Jaine” nunca más quiso subir a un carro ni a ir a un incendio. Solo hacia 1940, estando su padre cercano a la muerte, hizo un esfuerzo para tranquilizarlo y manejó de nuevo la Magirus un par de veces.
Hace más de 20 años, le escribí un e-mail a “Jaine”, para saludarlo y si quería, me contara sobre lo que le pasó a su hermano. Y él me contestó de inmediato: Esto es lo que me escribió:
“ESTIMADO DON RICARDO (Scheihing) Con agrado le contesto su último e-mail, en que me solicita información sobre la trágica noche del accidente, que le costó la vida a mi hermano Heriberto.
A la pregunta que me hace sobre esa trágica noche...
Nosotros, cuando se daba la alarma, salíamos los 4 hermanos con las 2 máquinas y llegando al sitio amagado, solo entonces tomaba el mando el voluntario de mayor grado, no recuerdo quien era en ese momento...
La bomba Magirus salió esa noche. fui yo el que la manejó junto a mi hermano Ricardo. Heriberto y Ernesto se fueron antes en "el auto-gallo" que era más rápido. Mi padre nunca fue a un incendio producido en la noche, solo los que se producían en el día. El nunca necesito ayuda para subir y bajar de la silla de ruedas a la moto.
Es cierto que el incendio estaba prácticamente apagado en el momento del accidente. Nos alumbrábamos con lámparas a parafina y carburo.
Una vez terminado el incendio y después de levantar los escombros de ladrillo y madera del lugar del accidente para sacar a mi hermano Nito, él fue llevado por el voluntario Juan Disselkoen y varios voluntarios, creo que algunos fueron: Conrad Hoell, Carlos Hanne, Osvaldo Weber y Francisco Mertens. Se lo llevaron al hospital San Juan de Dios en una ambulancia.
-
Cuando los otros voluntarios nos retiramos del lugar y terminamos nuestro trabajo, me fui con la Magirus y varios voluntarios al hospital para conoces el estado de mi hermano. Fui recibido por una enfermera la que me comunicó el fallecimiento de Heriberto, y que había muerto en el traslado al Hospital. En el Hospital solo se encargaron de limpiar el cadáver y vendarle su cabeza, porque el impacto del golpe con la masa de ladrillo y cemento se la había destrozado.
El velorio se efectuó en nuestra casa.
Con un saludo generalizado hacia los voluntarios de la Cuarta Compañía de Bomberos de Valdivia y sus familiares, me despido de Usted con un fuerte abrazo, Su Amigo: Enrique Clasing Ketz
En el año 2003, sorpresivamente, después de 69 años, aparece en este Cuartel un anciano de 92 años y se presenta diciendo:
“Yo me llamo “Enrique Clasing Ketz” y soy hermano de Heriberto “Nito” Clasing. No sé si se acordarán de él”.
Era el “Jaine”. Un estremecimiento de emoción recorrió el Cuartel.
Los pocos que estaban, solo atinaron a abrazarlo, pero reaccionaron rápidamente y comenzaron a llamar por fono y radio a que vengan al Cuartel.
Llegó un grupo aceptable. Le manifestaron la alegría y el honor de conocerlo, le hicieron una Cortina de Agua y le regalaron una medalla de los 150 años del Cuerpo.
En una de las conversaciones con “El Carnero”, le pregunté: “Ud supo lo que le pasó a tu amigo de la niñez ? “
“Sii “...me dijo, todo Valdivia estuvo consternado. Yo estuve también en sus funerales y en el Cementerio Alemán. Yo tenía 20 años y había entrado por un tiempo a la 6° Compañía. Así que ahí estuve junto con los de la 6°. Como todos, me costaba creer que estaba fallecido.”
Bueno, esto es lo que les puedo contar del “Nito” Clasing.
Debo terminar.... pero creo que no les he dicho quién era el tal “Carnero” que me contó de la niñez del Nito y sus hermanos.
También, al igual que “Nito”, él ya se fue hace tiempo.
“El Carnero”, en realidad se llamaba Reinaldo....él era mi padre.
Gracias.
Carlos Anwandter Fick
(Texto y graficas para armar una presentación tipo Data-Show)
Por:R.Scheihing
1 Título (Foto C. Anwandter) (Música “Es Zogen drei Burchen”)
Cuando se va a hablar de la historia de la Cuarta Compañía de Bomberos de Valdivia, no podría dejarse olvidada la figura de don Carlos Anwandter Fick, a quien siempre se lo nombra nada menos que en el nombre que lleva. “Cuarta Compañía de Bomberos “Carlos Anwandter”
Tenemos en Valdivia una calle importante que lleva su nombre.
El colegio “Instituto Aleman” se llama Carlos Anwandter
Hay un Santuario de la Naturaleza que lleva su nombre
Y, como decíamos, nuestra Compañía de Bomberos, lleva tabién su nombre.
Pero quien fue este señor, que parece importante en la historia de Valdivia.
2 Pueblito de Luckenwalde
Nace el 1° de Abrl de 1801 en el pueblito de Luckenwalde, en Brandenburgo en Alemania, que en ese tiempo era parte de Prusia.
3 Casa natal
Casa de los Anwandter en Luckenwalde. Era una familia acomodada. Su padre era Farmaccéutico y Consejal.
4 Trabajando en la Farmacia Rosen de Berlín.
Sus estudios de Liceo los hizo en Berlín y a los 18 años lo vemos ya trabajando como aprendiz en la Farmacia Rosen de Berlín.
5 Servicio Militar
En 1821, a los 20 años hizo su Servicio Militar, en forma voluntaria, en los Zapadores de Postdam.
6 Abre su Farmacia y se casa
En 1825 recibe su título de Farmacéutico y dos días después se casa con Emilia Fähnrich. Tuvieron 6 hijos y 2 hijas.
Establece su Farmacia en Calau. Alli pronto se hace conocido no solo por su competencia profesional sino también por su calidez humana.
También se va haciendo conocido y famoso por sus convicciones democráticas. Pertenecía a lo que hoy se le llamaría “izquierda democrática”.
Fue nombrado sucesivamente:
Consejal
Secretario de Actas de la Asamblea de Consejales
Miembro del Consejo Educacional
Tesorero
Miembro de la Comisión Cervecera
Diputado de la Dieta Prusiana (como representante de Calau)
Diputado de la Asamblea Nacional Prusiana
7 Diputado (de la corriente anti-monárquica)
Como Diputado estaba comprometido con la idea antimonárquica de transformar a su país en una República.
8 Revolución de 1848
En 1848 estalla la Revolución, que fue una Guerra Civil entre los “Monárquicos” que apoyaban la continuación de una Monarquía y los “Republicanos” que querían transformar el país en una República. Anwander se ve involucrado en esta revolución, como un conocido Republicano.
La revolución la ganan los Monárquicos, y comienza una persecución hacia los perdedores Republicanos
9 Vuelve a Calau. Le aconsejan esconderse.
En 1850 vuelve a Calau donde lo designan Alcalde.
Sus convicciones democráticas le provocan conflictos tanto políticos como religiosos
En Prusia, después de la revolución era todo muy rígido y controlado. Era imposible vivir libremente de acuerdo a las propias creencias, deseos y esperanzas.
Anwander era vigilado de cerca y ante los rumores que se va a ordenar su encarcelamiento, sus amigos le aconsejan esconderse.
10 Se va a Hamburgo con su mujer y sus 8 hijos
Entonces recibe información que en el lejano Chile, se está promoviendo la inmigración de alemanes. Después de una difícil reflexión, porque él ya está en los 50 años de edad y con una familia numerosa que dependen de él, en 1850 toma una decisión. Vende todo lo que puede y viaja con toda su familia al puerto de Hamburgo para enrolarse entre los inmigrantes hacia Chile.
11 Se embarcan en el “Hermann” a Chile
Se embarcan en el velero “Hermann” y el 29 de Junio de 1850 inician el largo e incómodo viaje hacia Chile, sin escalas y pasando por el peligroso Cabo de Hornos. Son 85 inmigrantes y 11 tripulantes. Los viajes son penosos, donde se alternas días de terror bajo los temporales que hacen crujir el barco, y donde el agua moja todo, con otros días de calor y sin viento, con el velero estancado e inmóvil en mitad del océano.
La comida es muy mala. Por meses no sabrán lo que es un pan fresco, ni menos carne. Les dan arroz, muchas veces agusanado....charqui, legumbres secas y unos galletones muy secos y duros. No era raro que algún pasajero, en especial niños, murieran en el viaje, de disentería o neumonía.
12 Tomando aire en cubierta
Las madres, cuando se puede, sacan a los niños a cubierta para tomar aire fresco, pero tienen que tenerlos amarrados de la cintura con cintas, para evitar que caigan por la borda al mar.
13 Llegan a Corral
Por fin, el 12 de Noviembre de 1850, después de 136 días de viaje, llegan a Corral.
14 “Seremos chilenos honrados...”
Al poco tiempo de llegar, Carlos Anwandter y otros solicitan la ciudadanía chilena. Cuando, en una sencilla ceremonia se les otorga la ciudadanía, Anwandter pronuncia su famoso discurso de agradecimiento.
15 Discurso de Anwandter
16 Primera impresión de Valdivia
A la llegada a Valdivia, a Carlos Anwandter, el paisaje le pareció hermoso, y parecido a los parajes de Alemania. Sin embargo, la ciudad le pareció sucia, desolada y con gente muy pobre.
17 Construye su casa y siembra
A la familia de Carlos Anwandter y a otras 47 familias alemanas se les vende parcelas en la Isla Valenzuela (actual Isla Teja).
Don Carlos y sus hijos se dedican de inmediato a construir una casa y limpiar el terreno para poder sembrar las semillas de trigo y cebada que habían traído de Alemania.
18 Casa que construyó en Isla Teja
Esta es la casa que construyó Anwwandter en Isla Teja, Actualmente es el “Museo Mauricio van der Mahle”
19 Farmacia
Algunas de las obras que Carlos Anwandter hizo en Valdivia:
Instaló la primera Farmacia en Valdivia, que estaba entre la Plaza y el río.
20 Hablando de hacer cerveza
En una oportunidad, conversando con la Emilia Fährich, su esposa, don Carlos le decía:
“Oye “Milchen”, (porque así le decía, “Milchen” significa “Emilita”), “Oye Milchen, ya vez que después de este enorme esfuerzo, ya tenemos casa, y la Farmacia nos está dando para vivir....pero, hay algo que heches de menos de Alemania, algo que no has encontrado en Chile?”
Y Emilia le contestó: Chile nos está dando tantas cosas, sobre todo la Libertad, y ver que trabajando mucho podemos ir logrando todo lo que necesitamos. Sin embargo, hay algo que hecho mucho de menos y que Chile no me da...”
Y qué será eso que Chile no te da?, le pregunta don Carlos.
Y ella, con un suspiro y un sonrisa de recuerdo grato le dice: “La cerveza...” y se queda mirando el vaso de agua, con nostalgia.
Entonces don Carlos, como químico que era, se dio cuenta que tenía cebada y buena agua para fabricar cerveza y se dio a la tarea de intentar algunos litros de cerveza artesanal.
Le resultó y le quedó muy buena, y le convidó a algunos amigos y vecinos. Todos alabaron el resultado y le encargaron que hiciera más para comprarle.
Entonces don Carlos lo hizo con entusiasmo y fabricaba 50 litros x semana y la vendía toda y le encargaban más.
21 El “Bierwagen”
Don Carlos comenzó el mismo a repartir la cerveza que fabricaba, para lo cual usaba un carro de caballos que llamaba el “Bierwagen”
En 1858 don Carlos entrega la propiedad y el manejo de la cervecería a dos de sus hijos: Ricardo y Hermann Anwandter, quienes la convirtieron gradualmente en una gran fábrica.
Hacia el año 1874 la fabrica ya tenía 50 operarios y se fabricaban 700.000 litros anuales.
En 1912 un gigantesco incendio consume buena parte de la cervecería. En 1916 la familia vende la empresa a la Compañía Cervecerías Unidas (CCU)
22 El “Logo” de la Cervecería.
23 La Fábrica en su apogeo en Isla Teja.
24 El Club Alemán
En 1853 funda el Club Alemán (“Deutsche Verein”) que años después era conocido como el Club Alemán “Plaza”, para diferenciarlo del “Club Alemán Unión”, fundado en 1880. Redacta sus Estatutos y es su primer Presidente. Tenía 140 miembros.
Este Club fue fundamental para el sostenimiento del primer Servicio de Bomberos, que existía antes del Cuerpo de Bomberos con sus Compañías.
25 El Club de Canto (“Gesangverein”)
Con el auspicio del Club Alemán se funda un Club de Canto. (“Gesangverein”)
26 Crea el Primer Servicio de Bomberos
Participó activamente en la creación del primer Servicio de Bomberos y se preocupó personalmente de la adquisición de 4 bombines.
27 Documento que da la antigüedad al Cuerpo de Bomberos
Este es el “Loeschgeraetschaften”, que es el documento más antiguo que se tiene sobre la formación de un Servicio de Bomberos en Valdivia, por Carlos Anwandter y unos 44 inmigrantes alemanes.
28 El “Deutsche Friedhof”
En 1851 se establece el Cementerio Alemán ( “Deutsche Friedhof”) en un terreno que donó Guillermo Döll a Carlos Anwandter y por este al Club Alemán para el efecto.
29 La Escuela Alemana
En 1858 funda el Colegio Alemán (“Deutsche Schule”). Financia la traída de un profesor. Fue el primer Presidente de la Sociedad y financió la compra de libros y muebles. El mismo impartía clases de Alemán, de Francés y de Ciencias hasta el año 1877.
30 La Bomba a Vapor de la Cuarta
En 1889 financió la traída desde Alemania de una Bomba a Vapor para la Cuarta Compañía de Bomberos. Estos la llaman Bomba “Carlos Anwandter” como agradecimiento. Más tarde, la que primitivamente se llamó “4° Compañía Bomba Flotante”, en la década de 1920 cambia su nombre a “Cuarta Compañía de Bomberos Carlos Anwandter”
31 Especificaciones de la Bomba a Vapor
32 Recepción de la Bomba a Vapor
33 Carta de Carlos Anwandter a la Cuarta Compañía
35 Ejercicio con la Bomba a Vapor
36 Nuevo Timbre de la Compañía
37 Hermann Anwandter Fähnrich
Fue el 2° Director de la Cuarta
38 Arces en la Plaza
Carlos Anwandter mandó a plantar Arces en la Plaza. Estos se quemaron en el Gran Incendio de 1909. Rudolph Beckdorf los reemplazó por los Tilos que hay actualmente.
39 Sepultura de Carlos Anwandter
Don Carlos Anwandter Fick falleció en su casa de Isla Teja, a los 88 años de edad, el 10 de Julio del año 1889. Fue sepultado en un pequeño bosque de encinas en la Isla Teja. (Música del comienzo de “Fanfarria para un Hombre Común”)
40 Final
Texto en pantalla (Musica de “Es zogen drei Burschen”
ROMANCE PARA DON CARLOS ANWANDTER
En Luckenwalde nacía, Abril primero del año de mil ochocientos uno, con destino ya marcado.
Farmacéutico de ciencia, demócrata apasionado, soñó con países libres, sin coronas ni reinados.
Mas la Prusia endurecida le cerró puertas y pasos, y junto a su esposa Emilia partió con hijos en barco.
Desde Hamburgo se embarcaron, rumbo al suelo Valdiviano, en el gran velero “Hermann” por más de cien días largos.
En Corral fue el desembarco, vió un Valdivia desolado, pero llegando a Isla Teja levantó hogar y sembrado.
Su farmacia fue primera, la cerveza su legado, y en cada copa sencilla el porvenir germinando.
Fundó Colegio y Socorro, Club de canto y Cementerio, y en las llamas de Valdivia fundó el Cuerpo de Bomberos.
La Cuarta lleva su nombre, por su ejemplo solidario, y resuena en la memoria su voz firme y su trabajo.
Y se durmió en la Isla Teja, bajo encinas reposando, por ochenta y ocho años, fue la historia iluminando.
Gracias
Carlos Anwandter y su 2° esposa EmmyMuhm
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Para un día 1° de Julio (Aniversario de la Fundación de la Compañía)
LA FUNDACION DE LA CUARTA COMPAÑÍA
(Texto y gráficas para una presentación tipo DataShow)
Por: Ricardo Scheihing G
Estimados:
Cómo poder viajar con la imaginación a lo que era Valdivia hace casi 150 años y desembarcar en el año 1877 cuando se fundó la Cuarta Compañía.
Poco antes, hacia el año 1850, lo que será la Plaza, era un sitio eriazo, a menudo un barrial, con una Iglesia a medio construir, con mucha basura. Cueros de vacuno estacados al aire para que se sequen, malos olores y moscas.
Ya en 1877, Valdivia no tiene más de unos 8000 habitantes; este Valdivia que, no hace mucho, cuando llegaron los primeros colonos alemanes lo encontraron como un pueblo insignificante, en total decadencia y desánimo, afectado todavía por el duro castigo que le impuso el naciente Gobierno de Chile, por haberse opuesto a la independencia.
Ese Valdivia pobre, pero todavía rebelde y orgulloso, ese caserío donde sus habitantes aún no se sienten parte de Chile; donde los gringos se asombran cuando les preguntan: “¿Usted es chileno?...”
Esta pregunta les incomoda y terminan diciendo:
“No, yo no soy chileno, yo soy valdiviano.”
O cuando alguien tiene que viajar a Valparaíso, porque los viajes eran por mar, decía:
“ Tengo que ir a Chile”.
Ese Valdivia que comienza lentamente a alinear nuevamente sus calles barrosas e intransitables o hechas de tablones de madera, como la calle Pérez Rosales. Ese Valdivia, en que, gracias al trabajo y ganas que ponen los alemanes, comienza a verse el ladrillo y el vidrio.
Valdivia, que era solo lo que hoy llamamos “centro” y que no se extendía más allá de Picarte con Beauchef.
Donde el Cementerio Alemán que está junto al río, porque los funerales llegan a la última morada por el río, se consideraba que estaba en las afueras de la ciudad.
Valdivia que va prosperando, que empieza a llenarse de tiendas y talleres. Se decía que si una casa no tenía tienda o taller, no tenía ingresos.
En fin, un pueblo hecho enteramente de puro “ñeque” y madera. Un incendio en una de esas casas se transforma rápidamente en una tragedia, no solo para los habitantes de la vivienda afectada, sino también para los vecinos de las otras casas apegadas y sin contrafuegos.
Ya lo previó don Carlos Anwandter, quien junto a un grupo de vecinos, todos alemanes, ya desde 1852 va organizando un Servicio de Bomberos, lo que se reafirma desde 1853, mediante un Reglamento por escrito.
Comienza con 44 vecinos voluntarios y los reparte según domicilio en cuatro Cuarteles. Disponen de cuatro bombines, 1 para cada cuartel y se distribuyen las tareas para el caso.
Los más fuertes a los bombines; otros a las mangueras. los mayores o más débiles se hacen cargo de la seguridad y resguardo de los bienes.
Anwandter siempre estuvo preocupado de que los chilenos se integren. Esto no era sencillo, por los prejuicios de la sociedad valdiviana, todavía con resabios de la idiosincrasia española, que no entendía este afán germano de luchar contra el fuego y quedando enteramente mojados y embarrados. Para ellos, simplemente eso “no era de caballeros”. En consecuencia, no permitían que sus hijos se enrolaran.
Sin embargo Carlos Anwandter sabía, que más pronto que tarde, los chilenos iban también a entusiasmarse y seguir el ejemplo. Incluso, en este primer reglamento de 1853, que se considera el origen de los bomberos valdivianos, escrito 22 años antes de que comiencen a existir las Compañías, menciona dos veces a los chilenos: en una parte, cuando habla de agotador manejo de los bombines, agrega: “Esperamos que los chilenos nos ayuden”, y cuando dispone quienes van a estar a cargo de los Cuarteles y de las emergencias, señala: “ Por el momento los Comandantes van a ser designados, pero cuando se integren los chilenos, serán elegidos por votación.”
Fue un servicio bastante eficiente por algunos años, pero la falta de una conducción central fue haciendo que los cuarteles tengan cada vez menos gente. Los chilenos no se integraban y este servicio, según testimonia don Oton Roepke, acercándose al año 1875 había casi desaparecido.
Afortunadamente en 1875, un grupo de alemanes e hijos de alemanes revive el entusiasmo y fundan oficialmente la Primera Compañía Voluntaria la “Erste Freiwillige Feuewehr”.
Se empieza entonces a ver, por primera vez en Valdivia, jóvenes con vistosos uniformes. Un casco muy similar al que usan los bomberos de Nueva York. Chaquetilla clara con una franja oscura en la línea de los botones y un cinturón oscuro los que forman una Cruz. Pantalón oscuro y botas altas de cuero. Este es el origen del despertar de un nuevo entusiasmo, que en poco tiempo trajo como consecuencia las fundaciones de la 2°, 3°, 4° y 5° Compañías, todas de alemanes, excepto la 2°.
En un comienzo las Compañías no tenían más nombre que su número, pero pronto fueron siendo nombradas según el material que tenían o su especialidad. Así la 1° era la Germania, porque tenía una bomba de palanca llamada “Germania”. La 2°, “ Agustín Edwards”, porque su bomba de vapor llevaba el nombre de quien la donó. La 3°, “Proveedora de Agua”, porque tenía una bomba de vapor fija, que la llamaban “La Proveedora” y la 5°, de “Hachas y Escalas” porque era su material y especialidad
¿ Y la Cuarta?... Vamos a ello.
En el verano de 1877 había en el centro, frente al río, una pequeña fábrica de cerveza que era de un alemán llamado Diederich Walper. En realidad sería una sucursal de una cervecería más grande que tendría pronto Diederich ( en castellano Desiderio) en Temuco.
Los fines de semana, en un pueblo pequeño como Valdivia, que no ofrecía mayores alternativas de entretención, era normal que se juntaran allí un grupo de jóvenes de la colonia para conversar y compartir unos tragos de cerveza. Se hablaba de esos compatriotas que habían fundado la Primera. De cómo, por fin, los chilenos tenían su 2° Compañía; de la reciente creada 3° Compañía que se dedicaban a proveer de agua y a mantener los pozos. Se preguntaban por qué no hacer ellos mismos otra Compañía formada por alemanes, pero de gente como nosotros, que tenemos grupos y aficiones diferentes a los de la 1°, porque la mayoría de ellos, tienen sus negocios en la ciudad, son comerciantes, profesionales de ciudad como médicos, banqueros, armadores. Se entretienen con la pesca y la caza. Nosotros somos más bien gente de talleres, o artesanos o agricultores o criamos animales. Nos entretenemos con nuestros clubes de palitroque. Por qué no crear otra Compañía de alemanes de nuestros grupos. Y si hay chilenos que se adapten, bienvenidos.
Esta idea fue tomando fuerza y cada fin de semana se iba sumando más gente hasta que hacia Junio de 1877 ya eran alrededor de 35, incluyendo algunos de la 3° Compañía que tenía exceso de contingente.
Se hablaba con entusiasmo y se centraron de lleno a discutir cómo iba a ser la nueva Compañía.
Se encargó a Seinicke que escriba un borrador de Estatutos e investigara con algún amigo de la 1°, que tenían una copia de los Estatutos que regían en Valparaíso. Seinicke era muy inteligente y pese a que solo tenía 21 años, ya era profesor, así que era el más capacitado para redactarlos.
A fines de Junio se habló de la especialidad que iba a tener la compañía y esta reunión no fue fácil. Se formaron dos grupos que tenían ideas diferentes sobre la orientación y características que debería tener esta nueva unidad.
Un grupo sostenía que la principal necesidad era crear una Compañía que pudiera atacar los incendios desde el río, ya que muchas casas estaban apegadas a él y también habían nuevos talleres y fábricas en la ribera del rio.
Como no había costanera, este borde de río estaba totalmente desprotegido a causa del barro y las cuestas que en ese tiempo eran más pronunciadas y hacían imposible llegar allí con los bombines. El otro grupo no estaba de acuerdo y sostenía que el riesgo estaba en el centro de la ciudad y que era urgente armar una Compañía especializada en manejo de hachas y escalas. Como no se lograba un acuerdo, se produjo en todos, la sensación de que se estaba cerca de un fracaso de la idea que lo motivaba; entonces entendiendo que, si después de esta difícil reunión sin acuerdo, se citaba a otra para continuar el debate, podría ser la última del proyecto.
Entonces los líderes de la idea de poner una bomba sobre una balsa, Setz, Scheihing y Seinicke, fueron a conversar con un hombre que tenía más experiencia, porque antes de emigrar había estado en el Ejército alemán. Se trataba de Carlos Schmidt Rippenhausen. Estos fundadores sabían muy bien, que don Carlos, aparte de darles un buen consejo, iba a ser difícil que se niegue a participar del proyecto. Porque hacia solo 3 semanas, concretamente el Martes 5 de Junio, su casa, Destilería y Agencia de Seguros, que estaban junto al río, habían sido seriamente afectados por un incendio. Por lo tanto, cuando le contaron la idea de la Bomba Flotante, el sintió en el alma lo necesario que era, y se entusiasmó de inmediato por participar activamente de esta iniciativa.
Y como buen estratega que era, les sugirió lo siguiente:
“ Si ustedes están convencidos de que la discusión está agotada y no quieren ni deben ser desleales con sus amigos que piensan distinto, muestren lo firme de sus ideas y hagan una invitación a todos, en el día acostumbrado, a la hora y lugar que todos saben, para formar una nueva compañía de acuerdo a la idea de la bomba flotante. Así se salva la idea que los mueve y a los que no asistan, nadie los ha excluido ni engañado, sino que, si se excluyen, lo hacen por decisión propia. Esta idea les pareció brillante y lo invitaron a integrarse al grupo y que les gustaría que asistiera a esa reunión, porque habían pensado que él sería la persona a quién debían proponer como Director. El respondió que podría ser, pero que eso lo decidiera el grupo.
Entonces se invitó a reunión fundacional de la bomba flotante, a todos los que quieran abrirse a esta idea y se fijó el día Domingo 1° de Julio de 1877, en el negocio de Desiderio Walper, a la hora acostumbrada.
Y sucedió lo que se podía esperar. Los que respaldaban la otra idea no llegaron. Lo que llegaron fueron 18 jóvenes, según testimonio que dejó en 1925 el director don Conrado Zülch, y son aquellos a los que se les reconoce como fundadores.
Se dá por fundada así, en este día, la “Fuerwehr Compagnie N° 4 “. El timbre que se manda a hacer dice “Cuarta Compañía de Bomberos Bomba Flotante”.
El otro grupo que no llegó y que era tan entusiasta como el primero, se reunió al día siguiente y fundaron la 5° Compañía de Hachas y Escalas.
En esa reunión fundacional del 1° de Julio no se eligió directiva. De hecho, a don Carlos Schmidt no le pareció que sería prudente asistir, ya que no se sabía si los de la idea de Hachas y Escalas vendrían, para insistir en su proyecto y él aparecería entonces, como un factor de división. Por lo tanto, Carlos Schmidt no estuvo en esa reunión.
Esa reunión fundacional del 1° de Julio la presidió Otto Setz porque aparte que era un tipo simpático y estimado por todos, con sus 27 años era el mayor. Se habló con entusiasmo y cierto espíritu juvenil de aventura, sobre cómo iba a ser la Compañía; cómo iban a trabajar los incendios; se expresaron ideas sobre cómo sería el uniforme y opciones para conseguir el material. No se tomaron otras decisiones pero se asignaron algunas comisiones de trabajo, tales como:
- Comisión para entrevistarse con don Carlos Anwandter, para ver factibilidad de tener un bombín.
- Comisión para sugerir una forma de directorio y buscar los mejores nombres.
- Comisión para estudiar el uniforme y su confección.
- Comisión para redactar un borrador de los Estatutos.
El primer uniforme
Uno de los primeros acuerdos se refiere al uniforme, que ya venía estipulado en los Estatutos y que queda así: el uniforme consiste en una blusa de brin gris, con bocamangas, cuello y solapa verde y gorra con banda verde, con placa de hojalata con el número 4.
Los oficiales llevan como distintivo franjas amarillas en la gorra y en la solapa. El Director cuatro franjas, el Capitán 3, el Secretario y el Teniente 1° dos franjas y el Teniente 2° una franja. Ese color verde era claro y brillante por lo que los vecinos apodaban a los cuartinos como los “Maikefer” que se traduce como los “Sanjuanes”.
La siguiente reunión fue el 27 del mismo mes de Julio y en ella se eligió el primer Directorio, se aprobó el uniforme y se recibió con aplausos la noticia de que don Carlos Anwandter apoyaba la nueva Compañía con entusiasmo y comprometía de inmediato 2 bombines.
Otto Seinecke leyó el borrador de los Estatutos y, con algunas observaciones, se acordó que sería adoptado y firmado en la siguiente reunión.
En los días siguientes Otto Seinecke escribió los Estatutos definitivos que constan de 20 artículos y que fueron aprobados el 31 de Julio. Se acordó que todos debían firmar al pié del texto,lo que se hizo con fecha 27 de Agosto.
Mientras tanto don Carlos Anwandter cumple lo prometido y entrega dos bombines para que la Cuarta pueda iniciar su servicio.
El nombre original de la Compañía, en castellano, fue “Cuarta Compañía Bomba Flotante” y, en alemán. “Freiwillige Feuerwehr Compagnie N° 4”. Probablemente en alemán hablaban de la “ Schwimmende Spritze”
La primera oficialidad para un año fue elegida.
Hasta hace poco, la Cuarta solo recordaba el nombre y primer apellido de ellos, y de algunos, solamente el apellido. Gracias a pacientes y largas investigaciones, ahora sabemos sus nombres completos, nacionalidades, edades y oficios que ejercían.
- Director :Direktor: Carlos Schmidt Rippenhausen, 27 años alemán, militar del arma de caballería antes de emigrar.
- Capitán: Kapitän: Otto Setz Feuerstein, 27 años, alemán tonelero.
- Secretario: Schriftführer: Otto Seinecke Koch. 21 años alemán profesor. Su nombre completo era Otto Diederich Adolf Seinicke Koch. Murió en 1883 a los 27 años. Era cuñado de Alberto Deppe, el niño bombero, que era hermano del alcalde. Deppe y Seinicke eran tíos del que, años después, sería el médico de la Compañía, Dr. Clemente Holzapfel , muy querido en Valdivia y a quién apodaban “el médico de los pobres”.
- Teniente Primero: Erste Ofiziel: Diederich Walper Weber. 39 años. Alemán. Cervecero. Después de un par de años se fue a la 6° Compañía de alemanes mayores, que existió antes que se fundara la actual Sexta. Cuando se le quemó su cervecería, 10 años después, en 1887, se fue a Temuco. En este incendio se quemó el lugar donde se fundó la Cuarta.
- Teniente Segundo: Zweite Ofiziel : Anton (Antonio) Emhardt Meichel. 36 años, llegó a Chile siendo niño. Casado con la hermana del Capitán Otto Setz. Eran cuñados. (Después se fué a colonizar Aysén)
Diré ahora algunos nombres de los primeros cuartinos fundadores. Si menciono su edad, es para que aprecien lo jóvenes que eran, algunos casi niños:
. Germán Linke Krause, nacido en Valdivia, 19 años.
. Los 3 hermanos Stegmaier, Luis, Alberto y Adolfo. Alberto Stegmaier, con el tiempo, llegará a ser el bombero más antiguo del Cuerpo.
. Teodoro Kamman Doerge. Alemán. LLegó a Valdiva de meses con sus padres.Tenía entre 13 a 14 años.
. Gustavo Scheihing Kurz. Nació en Valdivia. (Calle-Calle) 17 años. Años después fue el padre del Capitán Otto Scheihing y abuelo del Capitán Alberto “Tito” Scheihing.
. Cristiano Scheihing Kurz, hermano del anterior. 20 años.
. Carl Reusch. Alemán recién llegado. No hablaba nada de español.
. Ernst (Ernesto) Mann Kaiser. Nacido en Valdivia. 17 años.
. Y los 2 únicos chilenos que estuvieron en la Fundación. Los hermanos Juan y Delfín Molina.
El 2° Uniforme desde Septiembre 1878 a 1880
El primer material
Don Carlos Anwandter mandó a traer los bombines comprometidos para la Compañía y estos, rápidamente, se abocan a la construcción de la lancha donde instalar uno de ellos y armar así la “Bomba Flotante”.
El trabajo lo dirige don Emilio Heise y ya terminada y con el bombín de palanca instalado, nace la primera Bomba Fluvial que se vió en Valdivia.
Prestó servicios por 5 años hasta 1882 en que ya estaba en mal estado y con problemas de maniobrabilidad.
Entonces el voluntario Gustavo Scheihing, que era carpintero, construye una segunda balsa que resultó más eficiente y prestó servicios hasta 1891 cuando llegó la Bomba Fluvial "Chile “de la Primera Compañía.
El otro bombín, en tierra, se guardaba en una pieza del taller del director Carlos Schmidt, en el barrio Manzanito, que estaba en la bajada hacia el río frente a la que hoy es el Casino.
Las Bomba Fluvial de la Cuarta se mantenía anclada donde está hoy la Gobernación Marítima. Allí estaba el Cuartel de la Tercera Compañía y una caseta a orillas del río, donde estaba la Bomba de Vapor de la 3°. Era una bomba grande, hecha en Chile, pero que era tan pesada, que no era posible trasladarla a los sitios de incendio; entonces estaba fija y, al principio alimentaba las mangueras, si el incendio no era muy lejos. Tiempo después se usó para alimentar la red seca que se fue instalando de a poco y con muchos costos y sacrificios. Esta red subía por calle San Carlos y llegó a abarcar todo el centro y incluso parte de Beauchef.
La llamaban la Bomba Proveedora de Agua y por eso a la Tercera Compañía se la nombraba como” Proveedora de agua”.
Si bien las Compañía de origen alemán, 1°, 3°, 4° y 5° se organizaron en distintas circunstancias, en sus primeros años eran muy solidarias entre ellas. De hecho a fines de 1877 con la 4° y 5° recién fundadas y llena de necesidades, trabajaron junto a la 1° y 3°, en la recolección de fondos para comprar una Bomba de Palanca para la 1° Compañía. Esta bomba les llegó en 1878 y fue bautizada como “Germania”. De allí el origen del nombre de la 1° Compañía. No era una bomba muy potente, pero podía desalojar 850 L por minuto. Lo positivo para las otras compañías fue que el dinero alcanzó para importar además:
. 500 pies de mangueras de cuero
. 1500 pies de mangueras de lona y
. 24 llaves de copla.
Y así llegamos a 1878 y después al 79 con la Guerra del Pacífico. Tendríamos para cada 1 de los años que hoy conmemoramos, un bagaje de historias, personajes, logros, alegrías y también duros momentos para los bomberos y para la comunidad valdiviana. Podríamos irlas narrando año por año, pero esto nos tomaría varios días de tiempo y sería imposible contarlas en estos pocos minutos.
Pero no quisiera dejar pasar esta oportunidad sin mencionar a algunos directivos destacados que han tenido la Cuarta a lo largo de su dilatada historia y que por la tiranía del tiempo casi nunca se los menciona, pese a que han tenido sobrados méritos que debemos emular y transmitir a los cuartinos de las actuales y futuras generaciones. Cada uno de ellos, merecería que nos detengamos para recordar todo lo que hicieron por nuestra Compañía.
Tesoreros :
Entre los tesoreros nombraremos 3 históricos:
- Edmundo Eimbcke que fue el primer Tesorero, recién en 1895, 18 años después de la Fundación, porque en los primeros años esta función la cumplía el Secretario. A este cargo lo llamaban el “Cassier”. (Kassierer) El “Cassier” Edmundo Eimbcke estuvo 10 años en el cargo.
- Guillermo Riedemann, que estuvo 32 años en este servicio desde 1916 hasta 1947.
- Ricardo Klett; varios de los aquí presentes disfrutamos de su caballerosidad, sencillez y humildad. Tuve la oportunidad de conversar muchas veces con él, hasta pocos días antes de fallecer, en que nos detuvimos en la calle y me habló de sus sentimientos y de su enfermedad y el final que se le venía.
Cuando fuimos a despedirlo en el Cementerio, sentí que con él, terminaba una etapa de la Compañía y se nos iba el último de los “gringos pobres” Estuvo 33 años en el cargo desde 1974 hasta el 2006.
Secretarios:
Aparte del primer secretario y “cassier” Otto Seinecke, ya nombrado, que redactó los estatutos de la Fundación, no podría dejar de nombrarse al menos 2 más:
- Adolfo Scheihing, hermano de los fundadores Gustavo y Cristiano. Fue Secretario por 13 años desde 1884 a 1896. Además fue Director por 9 años.
Amante de la música, fomentó y apoyó la existencia del Orfeón de la Compañía Voluntaria Número 4. La “Musik Kapelle der Freiwillige Feuerwehr Compagnie N°4, que después fue la “Banda Concordia” de la Cuarta.
Fue también él, quien promovió que se nombrara a don Carlos Schmidt Miembro Honorario de la Compañía.
- Y qué podríamos decir del Secretario don Karl Heinz Brinkmann. Fue el último alemán que tuvo la Compañía, nacido en Alemania. Yerno de Otto Scheihing y cuñado del Tito Scheihing. Hijo único, llegó a Chile de niño, con sus padres. Nació en 1911 y falleció en el 2003 a los 92 años de edad. Ingresó a la Compañía en 1936 con 25 años. Entusiasta de recopilar información para la historia de la Cuarta, ya en 1941 se encuentran publicaciones en la prensa en que se nota su mano. Como familiar, tuve la suerte de compartir con él y su familia, en Chile y en Alemania. Me dejó 2 legados que tengo a mi resguardo:
- Una serie de películas familiares con algunas escenas de los bomberos de la Cuarta, siendo la más importante, la que muestra la colocación de la Primera Piedra de este Cuartel, en 1947.
- Una colección de monedas chilenas, que se usaban en los años que comienzan a existir los bomberos en Chile, y que se extiende desde 1851 hasta la actualidad.
Capitanes
La Cuarta, a largo de su historia, ha tenido muy buenos Capitanes. Creo oportuno mencionar algunos de ellos:
. Otto Setz: El primer Capitán de la Cuarta. Lo fué por 7 años, desde la Fundación hasta el año 1883 en que fallece trágica e inesperadamente, a los 34 años en un accidente en su taller de tonelero.
Posiblemente el primer bombero al que se le hizo un emocionado funeral nocturno, con antorchas y, toque de corneta y campanas según el protocolo bomberil para un oficial fallecido en el ejercicio de su cargo.
. Francisco Fuchslocher. Fué el 2° Capitán, después de Otto Setz. Estuvo 7 años en el cargo igual que su predecesor. Volvió a su tierra natal de Osorno, donde fue Comandante. Ya estaba radicado en Osorno cuando la Cuarta recibió el hermoso Estandarte con letras de hilo de oro. Siendo un Capitán muy estimado, fue invitado a la recepción del Estandarte, pero el no pudo venir por razones de salud.
Entonces la Cuarta completa viajó a Osorno, solo para que Francisco Fuchslocher vea el Estandarte y darle asi una alegria. A este grado fue querido.
Y asi podríamos continuar con otros Capitanes y sus huellas que dejaron en la Cuarta: Que decir del Capitán por 8 años, Alberto Deppe, que ingresó como “Niño bombero” de 12 años.
Del Capitán Juan Crass, tan estimado por su sencillez y humildad, que lo fué por 12 años.
Otto Scheihing, que fué Capitán por 15 años y le correspondió recibir este Cuartel en 1952.
Alberto Scheihing, su hijo; Capitán por 16 años, que le tocó el dificil tiempo del Terremoto de 1960.
Cuantas horas necesitaríamos para hablar de los Directores de la Compañia?
A partir del 1° Director, don Carlos Schmidt, que sostuvo este cargo por 15 años, y continuó su servicio como Tesorero del Cuerpo, por otros 14 años.
Le sucedió don Hermann Anwandter, nada menos que hijo de Carlos Anwander, por 3 años.
Y los hermanos Scheihing, fundadores y Directores, Adolfo, por 9 años y Gustavo, por 10 años.
Alberto Stegmaier, que fue el bombero más antiguo de Cuerpo. Director por 3 años, Vice-Comandante por 8 años y Comandante por 6 años.
"...AL COLOCARSE ESTA PRIMERA PIEDRA, YA HAY ROSTROS DE HERMANOS DE CAUSA CON LA SONRISA DEL QUE VE CUMPLIDO UN ANHELO.
ANCHA SERÁ LA PUERTA PARA DAR CABIDA NO SOLO A LOS NUESTROS, SINO A TODOS AQUELLOS QUE VEN EN LA ABNEGACIÓN BOMBERIL, LA FORMACIÓN DE VOLUNTARIOS DE ESPIRITU SANO ..."
(Palabras de voluntario y fundador, Alberto Stegmaier, 82 años., en 1947, al oficiar como Director, en 1947, durante la colocación de la 1° Piedra de este Cuartel)
Conrado Zülch, Director por 12 años y tío de nuestro mártir Heriberto “Nito” Clasing.
Carlos 2° Haussmann, Director por 12 años, quién recibió este Cuartel. Hay por ahi una llave Storz que fue suya y que tiene su nombre grabado.
Ricardo Haussman, su hijo y Director por 5 años.
Alfredo Bernucci, Director por 7 años y Comandante del Cuerpo.
Siempre cuando se mencionan nombres, se corre el riesgo de que surjan reclamos por los que no han sido nombrados. Y con toda razón.
Solo los Directores en estos 147 años, han sido mas de 30. Los Capitanes, cerca de 50, los Secretarios más de 60, los Tesoreros, mas de 20. Los Tenientes, mas de 200.
Aparte que en la Historia de la Compañía hubieron otros cargos tales como Abanderados, Cantineros, Mayordomos, Cuarteleros, Trompetas, Pistoneros, Tenientes Fluviales, Ayudantes, Médicos, Fogoneros, Maquinistas, Guardaútiles.
Ser elegido para un cargo es un honor y una carga. Pero hay un puesto que todos deberían desear.
Porque ienes toda la acción en tus manos. Estás donde, literalmente las papas queman. Tienes la oportunidad de pelear contra la adversidad, codo a codo con los hermanos de tu Compañía o de otras. Te salvan y los salvas. Abrazas a la víctima aterrada, ves las miradas de agradecimiento. Regresas al Cuartel, quizá físicamente agotado, mojado, lleno de hollin. Sientes un legítimo orgullo por lo que hiciste, independiente si fuiste observado o si se registró tu accionar.
“El mejor puesto es el de Bombero Voluntario.”
Hoy celebramos nuestro día. Pero no debemos olvidar que, en un par de horas, están celebrando la misma edad nuestros hermanos mellizos de la Quinta. Mellizos, porque salimos de la misma matriz. Para terminar los invito a escuchar este poema que narra el nacimiento de la Cuarta y la Quinta.
Tengamos un feliz Aniversario. Los Cuartinos Fundadores, los del pasado, los del presente y los del futuro, se lo merecen.
MUCHAS GRACIAS.
( 1 de Julio de 20...)
Observaba las hojas de olivo que envuelven los escudos dev Chile y Alemania y que simbolizan el triunfo que se alcanza con la unidad de todos, independiente de su origen.
Cuando estaba detenido frente a esta bandera azul de la antigua Banda "Concordia", se acercó mi ex-Capitán Cristóbal Solís, a quien acababa de conocer y me consultó que significaban las frases en alemán que estaban en ella. Una buena respuesta conllevaría una charla de media hora, pero como no era el momento, me limité solo a lo que me preguntaba:
Entonces los hombres, se enojan con El Creador y le reclaman: "Pero cómo?...nos das la vida y no nos das nada para poder vivir. ¿Qué vamos a hacer ahora? A todos les diste algo y a nosotros nos dejas sin nada.... para qué nos creaste si no nos amas?" Y se pusieron a llorar.
Pueden por ejemplo hacer Música. Y si la hacen bien, reciben de inmediato una recompensa. Esa recompensa se llama Alegría. Hijitos, la vida no es facil...la vida es algo serio.
Pero si haces bien tu arte, tu artesanía, tu trabajo, tu servicio, tu jefatura, donde estés en la vida, si lo haces bien, te llegará la alegría. Y lo mismo pasa con la poesía, la medicina, la enseñanza, la cocina, en fin todo lo que hagas. Todo lo que haces, si lo haces concientemente bien hecho, será una permanente alegría. Por eso te digo "In Tönen Klar", o sea " afinada tu música", todo bien hecho, para que vivas alegre.
Valdivia antes de la independencia era una ciudad próspera, de riqueza y bienestar, al día con la moda francesa, donde se desarrollaba una respetable cultura, donde era común que en las casas hubiera un piano, con habitantes que se sentían españoles mandados por el Virrey del Perú, que solo rendían cuenta al Virrey en Lima, y no a las autoridades de Santiago. Incluso Valdivia tenía un ejército propio e independiente. Este sentir acarreaba frecuentes conflictos con Santiago.
Cuando a principio de los 1800, en Santiago se habla de independizarse de España, Valdivia y Chiloé se oponen enérgicamente. Consideraban que O’Higgins y sus seguidores no eran más que un grupo de “revoltosos” y desleales a su rey, al que abandonaban en el peor momento, estando este prisionero de los franceses.
Estalla la Guerra de la Independencia, y el Ejército de Valdivia y Chiloé derrotan a O’Higgins en Rancagua.
Consolidada la Independencia de Chile después de Maipú, en 1818, el territorio de este naciente país solo abarcaba desde Coquimbo hasta Concepción. Mas al Sur estaba el territorio mapuche y luego Valdivia y Chiloé que seguían siendo fieles al Rey de España.
O’Higgins sabía que había que incluir a Valdivia y Chiloé dentro de Chile y que habría que hacerlo por la fuerza de las armas. Pero también había aprendido con su amarga experiencia de Rancagua, que los soldados valdivianos eran muy buenos y mejores que los suyos.
Es por eso que, temiendo volver a sufrir otra derrota por parte de los valdivianos, contrató al escocés Lord Cochrane, para que organice la primera escuadra y tome por la fuerza Corral y Chiloé.
Así aconteció el 3 y 4 de Febrero de 1820, pero mientras Cochrane y los Oficiales celebraban la victoria con un almuerzo en Corral, la marinería se descontroló y se desataron saqueos y robos a la población civil.
Después, vino la incautación oficial, casa por casa, con inventario, de todo lo que les había quedado. Se llevaron todo; aparte del dinero y joyas, las cortinas, la vajilla, las herramientas de trabajo. Además se comieron los animales.
La población se negaba a cooperar con las nuevas autoridades.El desánimo era general. Por más que las nuevas autoridades hicieron denodados esfuerzos por activar la ciudad, nadie quería trabajar, nadie quería producir...”Para qué..”, decían, “para que O’Higgins mande de nuevo a alguien a robarnos todo?.”
Las calles se convirtieron en cerros de basura e iban perdiendo su alineación, el único trabajo del año era cortar un árbol grande en el cerro y arrastrarlo con bueyes hasta la puerta de cada casa, y de ahí ir sacando leña en el invierno.
Esta fue la situación con que se encontraron los primeros alemanes que llegaron, patrocinados por el Gobierno que buscaba forma de revertir este marasmo.
Cuenta además , que las casas eran muy bajas, con un corredor a la calle, las paredes de troncos de pellín y tablas de alerce cubiertas de musgo y de pasto. Las ventanas las cerraban con postigos de madera.
La plaza era un sitio eriazo lleno de basura, una iglesia de madera a medio terminar. A un lado estaba la cárcel y a los reos, a falta de baños, los sacaban varias veces al día a hacer sus necesidades.
Los vecinos que mataban un vacuno, estacaban en la plaza los cueros, con el consiguiente mal olor y moscas. Las calles tenían cerros de basura. La población no tenía ánimo de trabajo ni de empresa alguna.
He querido hacer una síntesis del ambiente con que se encontraron los colonos alemanes y explicar por qué, en iniciativas tan necesarias, como limpiar, sacar la basura, arreglar o construir mejores casas, u organizar un servicio de bomberos, no se lograba que participen los chilenos-valdivianos.
Es que en los 1850s, después del castigo sufrido, no se sentían todavía chilenos. En Valdivia no se celebraban fiestas patrias y las ramadas y fiestas se trasladaban a la semana entre Pascua y Año Nuevo.
Los alemanes no podían entender por qué, cuando le preguntaban a un habitante de acá: “¿ Ud. es chileno?”, la respuesta que solía escucharse era: “No, yo no soy chileno, yo soy valdiviano”. O si alguien tenía que viajar a Valparaíso, decía: “Tengo que ir a Chile”.
Entre 1820 y 1830, Valdivia era un pequeño pueblo de no más de unos 2.000 a 3.000 habitantes. El período “oficial” de la llegada de alemanes dentro del plan de colonización del Gobierno, se extiende desde 1850 hasta 1875. Este año 1875, con la llegada de los inmigrantes y otros chilenos que se vinieron a Valdivia, por las nuevas oportunidades de trabajo, la población había aumentado a 8.700.
Hacia el año 1900 ya pasaba las 30 mil personas y se afirmaba que, en Valdivia, el 50% de la población hablaba alemán. El otro 50 % no lo hablaba, pero lo entendía.
No debe extrañar entonces que las Actas de las Compañías alemanas 1°, 3°, 4° y 5° estaban en alemán. Incluso los diarios valdivianos de esa época insertan frecuentemente artículos y avisos económicos en alemán. Sin embargo, cuando se organiza el Cuerpo de Bomberos, las Actas del Directorio General serán siempre en castellano. Por lo mismo se observará que siendo los directorios de las primeras décadas conformados de alemanes y/o chileno-alemanes, cuyo castellano era todavía precario, el Secretario General será siempre un chileno y de la 2° Compañía, para que pueda escribir las Actas en un castellano aceptable.
Y, a propósito de Cuerpo de Bomberos, retrocedamos un poco para narrar como se formó el Cuerpo de Bomberos de Valdivia. (del que hoy estamos celebrando un años más)
Como decíamos antes, los primeros alemanes comienzan a llegar regularmente desde el año 1850 y Valdivia, gracias a su esfuerzo comienza rápidamente a transformarse. Desaparece la basura de sus calles, las que recuperan su alineación. Por todos lados van surgiendo talleres o negocios. Se decía que si una casa no tenía taller o negocio, no tenía fuente de ingresos. Las casas, de madera, son de mejor calidad gracias a los carpinteros alemanes.
Como va cambiando el aspecto de Valdivia
En 1877 ya hay una Plaza. Las ventanas son "estilo aleman" (Cuadriculas de vidrios pequeños)
Pero las casas no tienen cortafuegos y los numerosos talleres provocan frecuentemente incendios de mayor o menos cuantía. Y no hay personal ni material para extinguirlos.
Entonces don Carlos Anwandter, líder natural de los colonos, con la ayuda de Juan Fehland, Enrique Sander, Claus Heinsohn y otros, comienzan desde el año 1852 a crear las bases de los que será un Servicio de Bomberos para Valdivia, trabajando incansablemente hasta lograr tener 4 bombines a palanca, algunas escalas que fueron el primer material, aparte de los baldes de cuero, mangueras de cuero y lona y material para demolición como bicheros, serruchos y hachas.
Como los chilenos no están disponibles, logra juntar un grupo de 45 hombres, incluyendo 1 cadete, Carlos Bopp, de 12 años, todos alemanes y en 1853 redactan en un documento su organización y reglamento para las emergencias de fuego.
Esta Acta-Reglamento, de 14 puntos, con anotaciones manuscritas de nombres y cargos dispone lo siguiente:
Valdivia se divide en 4 Cuarteles, cada uno con 1 bombín.
- Se organizan 4 grupos de voluntarios cada uno en su cuartel según domicilio.
De la adquisición de bombines, mangueras, pistones etc...y su mantención se encarga el Club Alemán (Deutsche Verein)
- Se invita a todos los alemanes a participar de esta empresa.
- En cada Cuartel se repartirán las tareas de acuerdo a las capacidades de cada uno:
· Los más robustos a las Bombas (“Spritzen”) (Se espera y se supone la cooperación de los chilenos)
· Los Mayores y más débiles a cuidar los bienes rescatados
· Los hábiles con el hacha, a las demolisiones.
· 10 voluntarios en cada Cuartel. 2 para el Bombín y 8 a las mangueras.
· Un “Director” dirige y da las órdenes.
Al darse alarma de campana, el equipo de cada Cuartel, con su bomba y material, se dirigen rápido al lugar del siniestro.
- Si el siniestro es en el centro, se saca agua del río.
- Hay 3 Comandantes. El que llega primero toma el mando. Por el momento los Comandantes los designa el Club Alemán. Cuando haya reunión con los chilenos, se elegirá a los Comandantes mediante votación.
En el año 1859 hubo un incendio grande que superó la capacidad de este Servicio de Bomberos. Se quemaron la Intendencia, la Tesorería, el Juzgado, la Notaría, la Escuela y la Cárcel. Motivados por esta desgracia, el Grupo de Gimnasia del Club Alemán formó un 2° Servicio de Bomberos y compraron su propio bombín que era más potente que los otros.
Estos 2 Servicios de Bomberos fueron decayendo en ánimo y N° de voluntarios y acercándose al año 1875 había casi desaparecido ya que solo contaba con un reducido número.
Afortunadamente en 1875 a partir del 2° Servicio de Bomberos, un grupo de alemanes encabezados por los Sres.Karl Hoffmann, Wilhelm Wachsmann, Karl Bischof y Otto Roepke y reforzado su número con los integrntes de un Club de Palitroque, le dan un nuevo aire al servicio bomberil y fundan oficialmente la Primera Compañía de Bomberos que, más adelante será conocida como la “Germania” (Erste Freiwillige Feuewehr “Germania”). Esto fue el 1° de Marzo de 1875.
Se empezó a ver, por primera vez en Valdivia, un verdadero uniforme de bombero, que era bastante elegante, con un casco parecido al de los bomberos de Nueva York, una blusa clara con hombreras oscuras y una línea oscura donde van los botones, los que con un cinturón oscuro formaban una cruz. Pantalones de cuero y botas de cuero con una pieza de cuero que la prolonga sobre la rodilla, hasta medio muslo.
Su primer Cuartel estuvo en Independencia con Maipú, hasta que en 1938 se trasladaron al Cuartel General. Su material original eran bombines a mano.
Don Otto Roepke decía que cuando se formó la 1° Compañía, el entusiasmo de la juventud por extinguir incendios, que estaba decaído, volvió a renacer en Valdivia, lo que provocó la pronta fundación de la 2°, 3°, 4° y 5° Compañías.
A su vez, el primer Servicio de Bomberos, el creado por Carlos Anwandter, se integra a fines de 1877 al recién creado Cuerpo de Bomberos de Valdivia, como una 6° Compañía de "Salvadores y Guardas de Propiedad". Esta 6° Compañía de alemanes tuvo una importante labor durante la Guerra del Pacífico, como policías y guardianes. Duraron 10 años y en 1887 se disuelven por diferencias con el Superintendente de la época. Algunos de sus voluntarios se integraron a la 3° Compañía.
11 meses después de la creación de la 1° Compañía, el 1° de Febrero de 1876, un grupo de ciudadanos chilenos, de familias valdivianas medianamente acomodadas fundan la 2° Compañía de Bomberos “Bomba Sotomayor”, que fue su nombre original. Entre sus fundadores estaban los Sres. Castelblanco, Echenique, Albarracín, Lorca y Jaramillo.
Su fundación fue en un centro social donde hoy está la Escuela N°1.
Hasta 1973 estuvieron en el Cuartel General y después se fueron al barrio Las Animas.
7 meses después, el 19 de Septiembre de 1876 se funda la 3° Compañía “Proveedora de Agua”. Formada por alemanes como Heitzer, Groebe, Kreft, Neumann, Wendler, Oettinger, Ribbeck.
Su Cuartel estaba en Beauchef al llegar a Aníbal Pinto.
El 1° y 2° de Julio de 1877, de un solo grupo se generan dos nuevas Compañías de alemanes. La Cuarta Compañía “Bomba Flotante”
y la 5° Compañía “Hachas y Escalas”.
Afines de ese mismo año 1877 se organiza una 6° Compañía de “Salvadores y Guardas de Propiedad”, formada por los alemanes del primer Servicio de Bomberos., como ya dijimos.
Los cambios en la cronología del tiempo, nuevas realidades y demandas de la población, así como su crecimiento demográfico, impulsaron la creación de nuevas compañías: Es así como el 21 de Mayo y el 27 de Abril del año 1900, nacen la 6° Compañia “Arturo Prat”
y la 7° Compañía “Canelos”.
El 2 de Diciembre de 1922 nace la 8° Compañía “Bomba España", patrocinada por la comunidad masónica.
10 años después, el 26 de Febrero de 1932, la 9° Compañía “Bomba Collico”
La 10° Compañía “Bomba Niebla” fundada el 20 de Enero de 1984, completa este registro de las 10 Compañías de Bomberos Voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Valdivia.
Por muchos años no se consideraban como parte de la historia del Cuerpo los años anteriores a la fundación de la 1° Compañía, en 1875. Hasta que apareció en los archivos de esta misma, un valioso y antiguo documento que demostraba que al menos desde 22 años antes de esta fundación, es decir, entre 1852 a 1853, los alemanes encabezados por Carlos Anwandter, tenían una detallada organización bomberil, como ya se narró anteriormente.
Este documento en alemán (con un nombre difícil de leer y decir) es el que sirvió de fundamento documental para que el Cuerpo de Bomberos de Valdivia sea reconocido como el 2° más antiguo de Chile, después de el de Valparaíso que data de 1851.
(Se lo identifica como el “LOESCHGERETHSCHAFTEN” que se puede traducir como “EQUIPOS DE EXTINSION”
El extenso nombre del documento es:
“ VORLAEUFIGE BESTIMMUNGEN ÜBER HANSHABUNG UND BEAUFSICHTIGUNG DER VORHANDENEN LOESCHGERETHSCHAFTEN”
La traducción sería: “DISPOSICIONES PROVISORIAS RELATIVAS AL MANEJ0 Y SUPERVISIÓN DE LOS EQUIPOS DE EXTINCIÓN EXISTENTES”
Por supuesto que desde que aparecieron las nuevas compañías se tuvo que conformar una directiva para el Cuerpo de Bomberos.)
Pues bien, el Honorable Directorio del Cuerpo de Bomberos de Valdivia, con fecha 23 de Noviembre de 1949 reconoció la autenticidad de este documento y no contando con una fecha en el documento mismo, teniendo en cuenta otros antecedentes, fijaron como fecha de fundación del Cuerpo el 12 de Febrero de 1853. (para hacerla coincidir con el aniversario de la fundación de Valdivia.) (Ahora sabemos, gracias a los estudios del historiador valdiviano Gabriel Guarda, que la fundación de Valdivia fue un 9 de Febrero (No un 12)). El Superintendente (en 1949) era don Enrique Werkmeister Hühner de la 1° Cia y el Comandante don Federico Bräuning Riedemann de la 4° Cía.
Por otra parte la Primera Compañía, sin otra documentación, sino en base a su tradición, asegura hasta el presente, que en realidad la fundación es de un año antes, o sea 1852.
Hasta la fecha se cuentan 25 superintendentes.
Los primeros superintendentes no eran bomberos, sino que se le ofrecía este servicio al Intendente de la Provincia nombrado por el Presidente de la República. Los primeros Superintendentes e Intendentes provinciales fueron:
Ninguno de estos 5 primeros Superintendentes fue bombero, aunque alguna fuente afirma que don Emilio Sotomayor si lo fué en la 2° Compañía.
El primer Superintendente bombero fue don Reinaldo Fuchslocher, de la 1° Cía, por 8 años desde 1889 a 1897 en que fallece en el ejercicio del cargo.
Le sucede don Rodolfo Beckdorf de la 4° Cía, donde había sido Director, aunque después se cambió a la 1° Cía.
Quién estuvo más tiempo en el cargo fue don Enrique Hevia Labbé, abogado y bombero de la 2° Compañía. Fue Superintendente por 22 años consecutivos, entre 1925 a 1947. Uno de sus últimos actos fue colocar la 1° piedra de este Cuartel de la 4° en el año 1947.
Los Comandantes han sido 30 desde 1853 hasta la actualidad.
El primer Comandante en 1853 fue don Juan Fehland. (Don Juan Fehland era bisabuelo de la Sra. Úrsula Fehland, fallecida hace poco a los cerca de 100 años, y que fue esposa del cuartino Edwin Scheihing y cuñada del Capitán don Tito Scheihing, y una de las importantes damas cooperadoras que ha tenido esta Compañía)
El Comandante de casi todo el período anterior a la creación de las Compañías, o sea entre 1853 a 1875 habría sido don Enrique Sander. (Cristóbal Enrique Andrea Sander)
El primer Comandante, desde la creación de las Compañías en 1875 fue don Augusto Schwartz hasta 1883. Le siguió don Rodolfo Beckdorf, proveniente de la Cuarta.
El Comandante que ha estado más años en el cargo es don Enrique 2° Werkmeister de la 1° Compañía, por 19 años consecutivos, desde 1929 hasta 1948. Él estuvo también en la colocación de la primera piedra del Cuartel de la Cuarta en 1847.
(Rompió la pluma al firmar el Acta)
Romance del Nacimiento de las Compañías
En Valdivia ardió la llama, ochocientos cinco y nueve, las casas caían al río, "¡Al combate.! Quien se atreve?"
"Gringos" de Anwandter luchan, brazos de pueblo valiente, el fuego pedía más manos, más fuerza, más agua urgente.
Del Club Alemán surgieron, gimnastas de noble empeño, y alzaron otro servicio, con bombín de cobre y sueño.
Dicen que el cincuenta y ocho, o que el sesenta empezó, pero este incendio fue el grito que la historia despertó.
Vinieron años de calma, se apagó chispa primera, hasta que en setenta y cinco renace la primavera.
Guillermo Wachmann al frente, fundó la Germania viva, con uniformes vistosos y esperanza colectiva.
Y van nacieron las otras, segunda, tercera y más, y hasta una sexta alemana que el tiempo borró al pasar.
Así el fuego dio memoria, y la desgracia dio unión, Valdivia forjó su historia con bomberos y pasión.
















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